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CAPÍTULO III

ESTILO DE TRABAJO SALUDABLE

La Organización Panamericana de la Salud (la OPS) considera al lugar de trabajo como un entorno  prioritario para la promoción de la salud en el siglo XXI. La salud en el trabajo y los ambientes de trabajo saludables se cuentan entre los bienes más preciados de las personas, las comunidades y los países.

Un ambiente de trabajo saludable es esencial, no sólo para lograr la salud de los trabajadores, sino también para hacer un aporte positivo a la productividad, la motivación laboral, el espíritu de trabajo, la satisfacción en el trabajo y la calidad de vida en general. Sin embargo, pese a los beneficios comprobados que tiene, el lugar de trabajo saludable no es una realidad para gran parte de la fuerza  de trabajo  de América Latina y el Caribe, incluidas muchas Instituciones del sector de la salud.

La población en general parece interesarse por los cuidados de la salud, pero las condiciones de vida actual con frecuencia interfieren en el intento de modificar nuestros hábitos para lograr un estilo de vida más saludable. Sin embargo, se ha demostrado que llevar hábitos saludables no sólo favorece el bienestar personal y cuida la salud, sino que mantiene en pie la productividad, la concentración y la efectividad de los trabajadores, por lo que cuidar la salud de los mismos en el lugar de trabajo, favorece a la supervivencia de la empresa.

¿Qué es la promoción de la salud en el lugar de trabajo?

La Promoción de la Salud en el Lugar de Trabajo (PSLT) incluye la realización de una serie de políticas y actividades en los lugares de trabajo, diseñadas para ayudar a los empleadores y trabajadores en todos los niveles,  a aumentar el control sobre su salud y a mejorarla, favoreciendo la productividad, la competitividad y la eficiencia en la calidad y prestación de los servicios de las empresas y contribuyendo al desarrollo económico y social de los países.

El lugar de trabajo puede ser cualquier entorno en el cual la gente trabaja, incluidos el hogar y la calle, teniendo en cuenta el número creciente de trabajadores que son contratistas independientes o trabajan por su cuenta, y los del sector informal de la economía. La promoción de la salud en el lugar de trabajo convoca la participación de  trabajadores, empleadores y otros actores sociales interesados en la puesta en práctica de iniciativas acordadas en forma conjunta para la salud y el bienestar de la fuerza laboral. Un reto importante para el futuro radica en alcanzar la salud de la fuerza laboral en la Región. Los problemas relacionados con el trabajo y la salud son múltiples y variados, según se ilustra a continuación:

Cada minuto ocurren 36 accidentes de trabajo en América Latina y el Caribe, y  como consecuencia de  ellos, mueren cerca de 300 trabajadores por día.

El número de  enfermedades laborales está  en aumento, pero sólo se notifica entre el 1 y el 5% de los casos. Estos casos no reflejan la incidencia de enfermedades de los trabajadores no cubiertos por los sistemas de seguridad social, aquellos de los sectores informal y agropecuario, ni de los menores trabajadores. En algunos países, las pérdidas económicas provocadas por las lesiones y enfermedades laborales llegan a equivaler hasta el 11% del producto interno bruto (PIB).

La mayoría de los trabajadores carece de acceso a la protección de los riesgos profesionales o servicios de seguridad y salud en el trabajo y la salud de los grupos de población más pobres y vulnerables se ve afectada en forma desproporcionada, debido a que son los que tienen trabajos más peligrosos, son los peor remunerados y con menor seguimiento.

Las mujeres se cuentan entre las personas más vulnerables, ya que suelen trabajar en condiciones más precarias que los hombres y enfrentadas a una carga laboral doble (trabajo remunerado sumado a las tareas del hogar) y por lo tanto están expuestas a mayores riesgos y en el sector de la salud representan el 80%.

En América Latina trabajan cerca de 15 millones de niños (uno de cada cinco menores de18 trabaja),  de los cuales la mitad están entre los 6 y los 14 años. En los Estados Unidos se estima que trabajan unos 4 millones de niños.  Los niños que trabajan, además de los problemas generales relacionados con la pobreza, la desnutrición, la anemia y la fatiga, corren riesgos adicionales derivados de las condiciones inseguras e insalubres en los lugares de trabajo, además de protagonizar una mayor deserción escolar.

La interacción entre el trabajo y el estilo de vida personal también contribuye a la salud y la calidad de vida del trabajador. Por ejemplo, el trabajo por turnos y la necesidad de tener varias ocupaciones para obtener mayores ingresos, atentan contra las actividades recreativas y la vida social con la familia.

El incremento del estrés en el trabajo (presión en materia de tiempo, trabajo a destajo, exposiciones peligrosas), etc., puede conducir a mecanismos de compensación que los induce a manejar hábitos poco saludables, tales como el tabaquismo, el alcoholismo, los excesos alimenticios y el consumo de sustancias psicoactivas.

Son muchos los factores que contribuyen a causar lesiones, accidentes y enfermedades profesionales en América, entre los cuales cabe señalar la capacidad insuficiente de los trabajadores, las directivas de las empresas y los profesionales de la salud para reconocer, evaluar y controlar los factores de riesgo ocupacional en el sitio de trabajo.

Las oportunidades de capacitación necesarias y las fuentes de información confiables son limitadas. Esta falta de conocimientos y de pericia también se refleja en la inadecuada vigilancia en materia de seguridad y salud en el trabajo, que no permite investigar en forma apropiada el origen de los problemas. En algunos países, por ejemplo, resulta deficiente el marco jurídico y normativo. En otros, lo grave es su aplicación práctica y la poca vigilancia y control.

Otra barrera frente a la salud y la seguridad en el sitio de trabajo es la falta de conocimiento acerca de los riesgos potenciales y las estrategias de prevención de los trabajadores y los empleadores. La capacidad para desarrollar, poner en práctica y evaluar programas eficaces de promoción de la salud en los lugares de trabajo escasea en toda la región y se debe reforzar.

La globalización y la naturaleza cambiante del trabajo en América y el Mundo tienen un impacto dramático sobre la fuerza laboral y la salud del trabajador. Las nuevas tecnologías han contribuido al desarrollo económico, pero al mismo tiempo generan  nuevos riesgos para la salud del trabajador, incluyendo un mayor estrés ocupacional, problemas osteomusculares, exposición a agentes y prácticas dañinas y deterioro ambiental.

El desempleo es otro de los problemas sociales más importantes hoy en el Mundo, debida a la reducción  empresarial y al cierre  de fábricas. Fuera de los lugares de trabajo tradicionales, el número creciente de trabajadores desempleados, independientes y ocupados en el sector informal también tendrán un escaso o ningún acceso a los servicios de salud y a la protección de los riesgos profesionales.

Para lograr ambientes de trabajo saludables frente a los nuevos y viejos desafíos, se requiere, con urgencia, de estrategias más eficaces de promoción y prevención de la salud en el lugar de trabajo (PSLT), a pesar de que, hay que reconocerlo, la comunidad internacional, incluidas la Organización Mundial de la Salud OMS, la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), los sindicatos internacionales y otras entidades, han asumido el compromiso de promover y apoyar las acciones y medidas que tomen los países para lograr implementar estilos de trabajo saludables en los lugares y puestos de trabajo.

 

CONTENIDO /       

PRÓLOGO  

                                                      CAPÍTULO I                                                    

BREVE RESUMEN SOBRE LA HISTORIA DE LA SALUD EN COLOMBIA

CAPÍTULO II

RIESGOS LABORALES EN EL SECTOR DE LA SALUD   

CAPÍTULO III

ESTILO DE TRABAJO SALUDABLE

CAPÍTULO IV

IMPORTANCIA DE LA SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

                                                  CAPÍTULO V                                                

LA CULTURA DE LA PREVENCIÓN

                                                              CAPÍTULO VI

EL MANEJO DE ESTILO DE VIDA SALUDABLE

                                                          CAPÍTULO VII

EL PAPEL DE LA EDUCACIÓN EN LA PROMOCIÓN DE LA CULTURA DE LA PREVENCIÓN Y EL MANEJO DE ESTILO DE VIDA SALUDABLE

 

EL AUTOR 

 

 


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