COMPARTE

CAPÍTULO II

RIESGOS LABORALES EN EL SECTOR DE LA SALUD

Como es de conocimiento público, en Colombia la organización operativa de las instituciones de salud, en la llamada red hospitalaria pública nacional, están constituidas por tres niveles de atención, las cuales tienen diferentes niveles de complejidad, ahora llamados primarios y complementarios, recursos profesionales, técnicos, auxiliares y administrativos, dotación en equipos e instrumental médico-quirúrgico, sistemas de información y localización geográfica , de tal suerte que los riesgos laborales a los que están expuestos los trabajadores de la salud en general, tanto en hospitales, clínicas, consultorios, laboratorios, centros y puestos de salud, están bien documentados, sobre todo desde el año 2005 en que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) produjo el Manual para Gerentes y Administradores denominado Salud y Seguridad de los Trabajadores del Sector Salud, material de gran importancia y trascendencia que nos ha permitido ubicar los riesgos en las siguientes categorías, así:

Riesgos Psicosociales: son factores y situaciones que se encuentran o asocian con las tareas del trabajador, el ambiente o los turnos de trabajo, las cuales crean o potencian el estrés, los trastornos emocionales y/o los problemas interpersonales. Pero hay que ir más lejos e incidir en aspectos tan importantes para el individuo y la organización como son los generadores de carga mental. Todo sistema de salud debe disponer de trabajadores técnicamente preparados para responder frente a una tarea puramente instrumental y/o técnica. Pero a su vez éstos también deben disponer de elementos psicológicos para afrontar y responder cognitiva y emocionalmente de manera efectiva frente a los riesgos generadores de carga mental-estrés y a la dureza emocional inherente a la práctica diaria que conlleva trabajar en el sector salud.

                                

Riesgos Higiénicos: Se considera riesgos higiénicos a la posibilidad de que un trabajador sufra un daño, con ocasión o a consecuencia de su trabajo, en particular por la exposición medioambiental a los agentes biológicos, químicos y físicos. Una posible consecuencia de dichas exposiciones, son las enfermedades laborales, o deterioros paulatinos de la salud de los trabajadores, como consecuencia de la dosis recibida de un contaminante (dados por la concentración y el tiempo). Más adelante se describen las características de los riesgos biológicos, químicos y físicos.

                                               

Riesgos Ergonómicos: Las técnicas preventivas para reducir las lesiones musculo esqueléticas del personal serían los programas formativos que incluyen las técnicas biomecánicas, el entrenamiento de manipulación de pacientes, el uso de los medios mecánicos para realizar los traslados, etc. También es relevante la concientización sobre el estilo de vida, el ejercicio físico, la nutrición, técnicas de relajación y métodos de protección del sistema osteomuscular en actividades laborales y extra laborales.

En el sector de la salud, el personal femenino representa casi el 80% de los trabajadores, profesionales y especialistas, y debemos reconocer que durante el proceso de embarazo y/o lactancia se producen en el cuerpo de la mujer una serie de cambios que hacen que condiciones de trabajo consideradas habituales y sin riesgo puedan dejar de serlo, de allí que es necesario e importante comunicar a la jefatura este estado para que se tomen las acciones pertinentes para evitarles accidentes que puedan afectar su salud o la del feto.

                                  

Riesgos ambientales: el suministro adecuado de agua y un ambiente general limpio son fundamentales para la protección de los trabajadores y de los pacientes en un centro de atención de la salud, puesto que la asepsia y la limpieza son necesarias para el éxito de cualquier procedimiento médico. La ventilación natural o artificial adecuada es una herramienta esencial contra muchas amenazas para la salud de los trabajadores, tales como la transmisión de la tuberculosis y la exposición a gases anestésicos. Adicionalmente, las instituciones de atención de la salud generan aguas contaminadas y residuos sólidos peligrosos, que requieren una adecuada manipulación, procesamiento y disposición, pues de lo contrario se pondría en riesgo no solo la salud de los trabajadores sino la de los vecinos y la comunidad en general.

Riesgos de seguridad: son factores que se encuentran en el medio ambiente de trabajo y que pueden ocasionar o potencializar accidentes, golpes, caídas, heridas, atrapamientos, pinchazos, daños o incomodidades (por ejemplo, dispositivos para levantamientos o equipos inadecuados, pisos deslizantes o resbalosos).

La importancia o jerarquización de los riesgos no está definida por el orden en que están presentados aquí, ya que la importancia de cada factor de riesgo varía de acuerdo con el tipo de servicio y de las características de las instalaciones de la institución de salud, tales como el tamaño, complejidad y la ubicación. Sin embargo, el peligro grave y generalizado de los microorganismos de transmisión sanguínea como los de hepatitis B, hepatitis C y SIDA, obliga a recalcar la necesidad urgente de la adopción de medidas de control correspondientes para evitar el contagio entre los trabajadores.

Las cifras de accidentes con exposición a patógenos sanguíneos como Hepatitis B y C o VIH son preocupantes, en Colombia se registran más de 200 casos diarios de accidentes laborales con peligro biológico, lo cual pone en riesgo el bienestar de los pacientes y de los profesionales de la salud, que se viene incrementando por la sobreocupación de los hospitales y clínicas del país. Con la sobreocupación hospitalaria existente hoy en Colombia, los lugares de trabajo no son muy seguros, ya que se pueden encontrar pacientes en el suelo, en los pasillos, entonces las condiciones en que los profesionales deben trabajar no son las adecuadas, pues les toca asumir unas posiciones poco seguras desde el punto de vista ergonómico, sin la luz adecuada, lo cual incrementa la posibilidad de que en los procedimientos hayan pinchazos y salpicaduras, exponiéndose a microorganismos que los pueden contagiar.

A continuación explicamos los aspectos y recomendaciones más importantes de los riesgos a los que están expuestos los estudiantes, trabajadores, pacientes, profesionales y especialistas del sector de la salud, para que a través del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo que se deben desarrollar en todas las instituciones de blanco a partir del año 2020, se puedan prevenir y así disminuir los índices de accidentalidad y enfermedades laborales entre los trabajadores del sector, para que dotados de ambientes de trabajo seguros y saludables, puedan mejorar la atención y la prestación de los servicios y con ello la calidad de vida de todos los colombianos que buscamos sus finas atenciones para calmar el dolor y desaparecer las enfermedades.

RIESGOS PSICOSOCIALES

Los riesgos psicosociales se han definido por la OIT, desde 1986, como Las interacciones entre el contenido, la organización y la gestión del trabajo y las condiciones ambientales, por un lado, y las funciones y necesidades de los trabajadores, por otro. Estas interacciones podrían ejercer una influencia nociva en la salud de los trabajadores a través de sus percepciones y experiencias. Los riesgos psicosociales perjudican la salud de todos los trabajadores, causando estrés y a largo plazo un número de  enfermedades cardiovasculares, respiratorias, inmunitarias, gastrointestinales, dermatológicas, endocrinológicas, musculo esqueléticas y mentales. Por tanto, el estrés, el acoso y el malestar físico y psíquico que sufren muchos trabajadores son el resultado en lo fundamental de una mala organización y de un inadecuado ambiente de trabajo.

De allí que todas las instituciones de salud están obligadas a proteger la salud de sus trabajadores, entendiéndose la salud como lo ha definido la Organización Mundial de la Salud desde 1.946 como El estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones y/o enfermedades y en el entorno laboral para asegurar esta protección se debe realizar una evaluación de riesgos de todos y cada uno de los puestos de trabajo para que, a través del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo, se puedan prevenir los accidentes y las enfermedades laborales derivadas de los riesgos psicosociales.

Hoy, con la pandemia del coronavirus, el 85% del personal de la salud sufre ansiedad y depresión, lo reveló un trabajo del Conicet y cuatro Universidades que evaluaron las principales amenazas al bienestar sicológico del personal sanitario. Casi 9 de cada 10 trabajadores de la salud que atienden casos de COVID-19, manifiestan síntomas de ansiedad y depresión por el temor a contagiar a sus familiares. El dato surge de un trabajo realizado por investigadores del Conicet y cuatro universidades orientado a relevar y evaluar cómo afecta la pandemia de coronavirus el bienestar psicológico del personal sanitario, con el objetivo de diseñar procedimientos de apoyo psicosocial que puedan ayudar en su contención. Más de 800 médicos, enfermeros, camilleros, kinesiólogos, entre otros, del país, respondieron el cuestionario que permitió arribar a un primer diagnóstico. Los primeros resultados arrojaron que la principal amenaza al bienestar psicológico del personal de salud es la posibilidad de transmitir el virus a sus seres queridos, aún más que las posibilidades de infectarse ellos mismos.

«El personal de salud constituye un grupo de riesgo especial, ya que no sólo sufre la ansiedad de cuidar a los enfermos, sino que también, muchas veces, enfrenta una grave falta de equipo de protección personal y se encuentra con protocolos hospitalarios que cambian rápidamente. A veces, renuncian a la compañía de su familia por temor a contagiarlos. Es un nivel completamente diferente de soledad del que enfrenta la mayoría. Por lo tanto, no debería sorprender que el bienestar mental de los trabajadores de la salud esté en grave peligro», afirman los autores del primer informe de avance del proyecto dirigido por María Cristina Richaud, investigadora superior del Conicet, asesora científica de la UAP y directora de maestría en la Universidad de Antioquia.

Los indicadores más marcados de depresión en los más temerosos son «me siento triste» y «no duermo tan bien como antes». Mientras que los marcadores de ansiedad que más aparecen son «siento miedo», «mi cuerpo está tenso» y «lloro o me conmuevo fácil». Este no es un problema nuevo. Un estudio realizado en China durante esta pandemia señala que durante el brote de SARS de 2003, los trabajadores de la salud temieron infectar a sus familiares o amigos y se sintieron estigmatizados, por lo que experimentaron un estrés significativo a largo plazo.

La evaluación de riesgos psicosociales debe realizarse utilizando métodos que apunten al origen de los problemas (principio de prevención en el origen), es decir, a las características de la organización del trabajo y no a las características de las personas. Se trata normalmente de una evaluación multifactorial que tiene en cuenta aspectos de la tarea, la organización del trabajo, el ambiente, el desempeño, etc. Uno de los ejes principales de la evaluación de riesgos psicosociales es la participación de los trabajadores en todo el proceso. De hecho, los métodos con una mayor validez científica en este ámbito se basan en realizar preguntas a los trabajadores sobre su percepción de diversas situaciones laborales que pueden ser causa de problemas de índole psicosocial.

El investigador Hans Seyle consideró el estrés comouna respuesta no específica a cualquier demanda planteada al organismo y que estableció el Síndrome General de Adaptación. El estrés es un síndrome, porque indica que las partes afectadas generan una manifestación dependiente entre sí; es general, porque las consecuencias de los factores estresantes tienen influencia en el organismo; y el concepto adaptación viene a señalarnos la reacción que se produce en el organismo, que responde con mecanismos de defensa, para superar los factores estresores o para adaptarse a ellos.

Trabajar en equipo, más que trabajar con otros, significa integrarse en el grupo y reconocer el valor humano de los compañeros, el respeto creará una comunicación sin agresividad y el compañerismo evitará que el individuo se aísle por desconocimiento del grupo o por timidez. Para no caer en el estrés es importante la valoración del propio trabajo y no caer en la rutina y el aburrimiento, que llevarán a la frustración porque producen insatisfacción. Disfrutar de una labor bien hecha supondrá para el propio sujeto su reconocimiento y autoestima, la automotivación y también el reconocimiento de los demás. Prever los momentos que serán de mayor trabajo y hacer una planificación del mismo, el sujeto, debe organizar su trabajo y plantearse objetivos a corto plazo, realistas, en los que vea y se vea el producto de su esfuerzo, ello le ayudará a no incurrir en la frustración que paraliza toda producción.

Los trabajadores del sector de la salud necesitan disfrutar del ocio, hacer deporte, cuidar la salud en toda la extensión del concepto; Hay que manejar estilo de vida saludable que significa consumir alimentación balanceada y saludable y practicar ejercicios físicos, hay que descansar lo suficiente como para poder volver al trabajo en un óptimo estado, no debiendo abusarse de bebidas o sustancias excitantes porque se pueden convertir en irritantes y adictivas, tales como el alcohol, el café, el tabaco, las drogas, que en vez de ayudar lo que hacen es perjudicar la salud y afectar la vida personal, familiar y laboral.

Es necesario asegurar una porción del tiempo para dedicarlo a tareas personales que permitan evadirse de los temas laborales cotidianos. También es importante fomentar las relaciones familiares y sociales, con compañeros o amigos externos al trabajo, hay que querer a la gente, no encasillarla: amigos aquí, familia allí, compañeros más allá, como en distintos cajones de un mismo mueble; un familiar puede ser a la vez compañero y amigo; un amigo puede ser a la vez un compañero de trabajo, las distintas condiciones no son excluyentes y quien cae en la dinámica de separar tanto terminará en un cajón para él solo. Hay que mostrar los afectos adecuadamente, un humano no es una máquina y hay que tener conciencia de que cuánto más realizado y más satisfecho esté el trabajador, más disfrutará de su trabajo con lo cual incrementará sus rendimientos en todos los aspectos de su vida y sufrirá menos estrés y por lo tanto será más productiva la calidad de su trabajo.

Las técnicas de relajación son muy aconsejadas por cuanto el individuo debe aprender a relajarse para tener flexibilidad frente a la rigidez, para ser creativo frente a la rutina y aprender a valorar las cosas más pequeñas. Todo o casi todo está bien con moderación, incluso el estrés, que, a pequeñas dosis, es capaz de mantener despierto y activo al individuo procurándole momentos de gran rendimiento y productividad ya sea en cuanto a su planificación personal, familiar o laboral.

Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el 10% de las incapacidades actuales está relacionado con el estrés laboral, este dato se multiplica por tres en la educación y en el sector de la salud. El estrés provoca una fuga de energía, que cuando es continua acaba desembocando irremediablemente en una situación de estrés crónico llamada síndrome de burnout (síndrome del trabajador quemado).

Es importante señalar aquí que los riesgos de naturaleza psicosocial son los que más asociados están con el Síndrome de burnout o “síndrome del quemado” entre los trabajadores de la salud. Por otro lado, la violencia en hospitales, clínicas, puestos y centros de salud, es considerada la causa de mayor de estrés en el sector de la salud. Se trata de un asunto muy importante, no solo en el manejo de la seguridad y salud en el trabajo, sino también en lo concerniente a la gerencia o la administración general con respecto a los costos, calidad de los servicios y manejo del personal.

ESTRÉS LABORAL

Se denomina estrés laboral al mecanismo psicofisiológico por el cual los factores psicosociales de riesgo actúan en el organismo. Todos los trabajadores están expuestos a alguna fuente de presión en el lugar de trabajo y muchos no sufren ningún efecto adverso de esta exposición. La exposición prolongada a una presión intensa puede tener efectos perjudiciales para la salud, pero los individuos reaccionan de varias maneras y tienen una capacidad variable de combatir las situaciones. Los factores estresantes de la vida y del trabajo pueden conducir al estrés cuando los mecanismos de la persona para combatirlos permanecen sobrecargados por algún motivo: a saber, debido a la exposición repetida a los estresores, por la alta intensidad de la exposición, o por tratarse de un individuo más susceptible.

El estrés laboral es un proceso complejo en el cual se conectan y conjugan muchos aspectos de la vida cotidiana del trabajador, tales como el horario de trabajo, el ambiente de trabajo o la organización, el ambiente físico, la salud personal y el grado de presión de su vida privada y familiar. Algunos factores que pueden contribuir al estrés en el sector de la salud son los siguientes:

– La intensidad y la duración de la carga física y mental: el estado de emergencia crónica, los turnos de trabajo, los horarios de trabajo inflexibles, las horas de trabajo impredecibles, las horas de trabajo prolongadas o sin interacción social.

– El estrés emocional por cuidar, atender, tratar e intervenir a personas enfermas.

– Problemas personales o de salud del trabajador: las personas saludables y en forma suelen tolerar mucho mejor el estrés físico y mental.

– Los factores organizacionales: la carencia de control sobre la carga de trabajo, la precaria planificación del trabajo, el inadecuado nivel de personal con experiencia para la dependencia del usuario, las comunicaciones precarias en el lugar de trabajo, las políticas organizacionales que producen inestabilidad e inseguridad laboral, y,

– El ambiente de trabajo propiamente dicho: es decir, sus condiciones de iluminación, ruido, inseguridad, espacio de trabajo inadecuado, diseño del puesto de trabajo, etc.

Las señales de estrés entre los trabajadores pueden manifestarse a través de altos índices de ausentismo, cambios de personal, baja productividad, tasas de accidentes y enfermedades, así como de una deficiente concentración que les hace cometer errores y una baja en la condición moral. La dependencia del alcohol y las drogas, así como la depresión, tienen más probabilidad de ocurrir en empleados bajo estrés.

En el pasado, el análisis del estrés en el trabajo se enfocaba más en el individuo que en el trabajo. Hoy se reconoce que un programa de manejo del estrés para los trabajadores no controlará los factores causales del estrés, pues aunque podría ayudar, no quitará el peligro, ya que actúa o interviene sobre la victima pero no actúa sobre el factor estresante. Por tanto, hoy se entiende que el manejo adecuado del estrés laboral, implica realizar cambios en la organización, incluidos el mejoramiento de la comunicación en el lugar de trabajo y el apoyo para el cambio del personal, con estrategias como el entrenamiento físico, el relajamiento y el manejo adecuado del tiempo.

Desde el punto de vista jurídico los aspectos relacionados con el estrés y la fatiga del personal se deben manejar como cualquier otro riesgo presente en el lugar de trabajo, y los gerentes o administradores están obligados a tomar todas las medidas practicables para prevenir que ocurran daños a los trabajadores por la forma como está organizado el trabajo dentro de la institución que presta servicios de salud. En algunas circunstancias, los efectos del estrés y la fatiga representan un peligro muy significativo que puede inclusive conducir a serias consecuencias legales, ya que los individuos estresados están más propensos a cometer errores y causar accidentes graves.

LOS TURNOS DE TRABAJO

Las instituciones que prestan servicios de atención de la salud proveen atención continua para pacientes con grandes requerimientos y en situaciones de emergencia. Tales servicios requieren que los trabajadores de la salud responsables de la atención y el personal de emergencias, estén mentalmente alerta de manera continua.  Independientemente del patrón de turnos que se siga, el trabajo por turnos es un factor estresante significativo para ese grupo de trabajadores y para sus familias.

La mayoría de las personas que trabajan por turnos encuentran serias dificultades para hacer los ajustes biológicos y sociales que les demanda el trabajo. Los turnos causan trastornos de los ciclos circadianos, patrones de sueño precario y aislamiento social. El trabajo nocturno es particularmente fatigoso porque significa trabajar en las horas de reposo fisiológico y dormir durante el día, lo que resulta ser menos recuperador que el sueño en horas de la noche.

La fatiga es un riesgo laboral particular para las personas que trabajan en turnos.

Los servicios que solicitan continuamente al personal que trabaje horas extras, o que esté disponible o en llamada durante más de 24 horas, o que trabaje turnos intercambiados en la semana sin tiempo de recuperación adecuada, están utilizando las prácticas de trabajo que constituyen un riesgo de seguridad y salud en el trabajo, por lo que  necesitan reglamentarse.

EL ABUSO DE SUSTANCIAS

Dependiendo del caso, el uso de drogas y alcohol puede considerarse tanto un factor que contribuye al estrés como una solución equivocada del trabajador para soportar el estrés.  El abuso de sustancias puede representar un impacto significativo elevado en la incidencia de lesiones y, además, puede reducir la productividad y aumentar las enfermedades y el ausentismo. No solo incrementa el riesgo de accidentes en el consumidor, sino que coloca a otros trabajadores en riesgo. Por otro lado, los empleadores enfrentan tardanzas y ausentismo, pérdida de tiempo causada por los accidentes y por ineficiencia, así como por daños a las instalaciones y a los equipos.

El uso de medicamentos prescritos tampoco debe pasar desapercibido cuando se aborda el uso de drogas y alcohol en el lugar de trabajo, pero su manejo puede requerir estrategias diferentes. Una medida para enfrentar el consumo de drogas y alcohol en el lugar de trabajo, es desarrollar una política clara sobre dicho consumo, y sobre aspectos de rehabilitación y consejería que la OMS definió como la Estrategia 4×4. La prevención juega un papel clave en la política empresarial de drogas y alcohol. La gerencia debe tomar cartas en el asunto para proteger la salud y la seguridad tanto del individuo que tal vez esté sufriendo los efectos del abuso de las drogas como la de los otros trabajadores. Si se concluye que el desempeño deficiente de un trabajador incrementa el riesgo para sí mismo o para los demás trabajadores, el empleador no tendrá otra opción que remover dicho riesgo.

Recomendaciones

Se recomienda atender la situación con un enfoque sistemático para identificar los riesgos de estrés, evaluar los daños significativos y determinar las medidas de control eficaces. Las situaciones de trabajo varían en cada institución de atención de la salud, e incluso dentro de una misma institución, por tanto, la naturaleza de los diferentes factores estresantes varía consecuentemente.

Debido a que una suma de factores está habitualmente involucrados en la generación del estrés, no es fácil detectar si el trabajo de un empleado se ve afectado por problemas personales. Por esto es importante implementar un sistema que proporcione a los trabajadores la oportunidad de recibir ayuda profesional para cualquier problema personal.

RIESGOS HIGIÉNICOS

El desarrollo de cualquier actividad laboral provoca modificaciones en el ambiente de trabajo que originan estímulos agresivos para la salud de las personas que trabajan. Dichos estímulos, que reciben el nombre de contaminantes, pueden presentarse como porciones de materia viva o inerte, así como manifestaciones energéticas de naturaleza diversa y su presencia en el entorno laboral da lugar a lo que se conoce como riesgos higiénicos, entre los cuales se destacan los riesgos biológicos, los químicos y los físicos, que describiremos con sus respectivas recomendaciones a continuación.

RIESGOS BIOLÓGICOS

Los riesgos biológicos o infecciosos pueden transmitirse a la persona por inhalación, inyección, ingestión o contacto con la piel. Pueden ser fuente de patógenos los pacientes, los portadores asintomáticos o los vectores, como ratas, cucarachas y mosquitos. La combinación del número de organismos en el medio ambiente, la virulencia de estos organismos y la resistencia del individuo finalmente determinan si la persona contraerá la enfermedad o no.  Un programa de control de infecciones debe formalizar las políticas, los procedimientos y las prácticas necesarias para minimizar el riesgo de transmisión de enfermedades y su ocurrencia dentro de las instalaciones de la institución prestadora de servicios de salud. Esto obliga a consultar con los trabajadores, y hace necesario contar con el apoyo de toda la administración y de todo el personal.

Para iniciar recordemos que es responsabilidad del empleador proporcionar a todo el personal de la institución de atención de la salud una adecuada protección contra las infecciones y ofrecer un ambiente de trabajo seguro. En toda institución prestadora de servicios de salud se deben desarrollar procedimientos de trabajo seguros dentro del marco de la identificación, evaluación y control de riesgos. Estos deben incluir: 

– Monitoreo de base para exposiciones previas, por ejemplo, estado de inmunidad para la hepatitis B, como parte del procedimiento de enganche o inicio al trabajo.

– Procedimiento para el reporte de enfermedad, accidentes y heridas con el seguimiento apropiado, incluida la realización de investigaciones relacionadas con la ocurrencia de enfermedades, incidentes y accidentes laborales.– Acceso del personal a programas de exámenes apropiados, vacunas y consejería, para poder realizar el monitoreo biológico de la salud de los trabajadores.

– Reporte de accidentes graves a las oficinas competentes.

– Educación y capacitación del personal sobre los principios, políticas y  procedimientos del control de infecciones. Esto se aplica a todo el personal, es decir, a los que tienen funciones de apoyo, así como al personal clínico y al administrativo.

– Implementación de controles adecuados para la condición de riesgo; por ejemplo, controles de ingeniería, tales como sistemas de ventilación apropiados (los cuales son muy importantes para ayudar a prevenir las infecciones transmitidas por vía aérea, como la tuberculosis).

– Procedimientos estándares de trabajo con las mejores prácticas de seguridad (por ej., control de infecciones en la aplicación de inyecciones).

– Provisión del equipo de protección personal necesario y adecuado para proteger la salud de los trabajadores (por ej., guantes para las precauciones universales, máscaras, ropas, etc.) y del equipo de seguridad a fin de prevenir accidentes con agujas y objetos cortantes (cajas duras adecuadas para disposición de material usado en inyecciones y operaciones quirúrgicas);  

– Procedimientos para monitorear regularmente el ambiente y las prácticas de trabajo, a fin de evaluar el cumplimiento del control de infecciones de la institución de salud y las políticas de salud y seguridad en el trabajo, y,  

– Procedimientos para asegurar que las precauciones universales se están llevando a cabo en todas las instalaciones del establecimiento.

Es responsabilidad de todos los trabajadores poner en práctica todos y cada uno de los pasos para proteger su salud y la salud de sus compañeros de trabajo, los pacientes y demás visitantes o usuarios de las instalaciones de la institución que presta servicios de salud donde ellos laboran. Estas prácticas deben obedecer y seguir las políticas y los procedimientos del programa de control de infecciones en las instituciones.

MANEJO DE RIESGOS BIOLÓGICOS

La hepatitis B, la hepatitis C, el SIDA y la tuberculosis se encuentran entre los riesgos más significativos para los trabajadores de salud en general. Además de estos, muchos otros microorganismos, tales como el coronavirus, los de influenza, etc., pueden traer riesgos laborales a los trabajadores del sector salud. Las políticas y procedimientos para el control de riesgos deben incluir todas las tareas y rutinas relacionadas con el aseo del establecimiento, tanto las generales como las de áreas más específicas, como las de aislamiento, cuidados intensivos, las salas de cirugía, equipos e instrumental de cirugía, el equipo de cuidado de pacientes y la manipulación de salpicaduras contaminadas.

A continuación mencionamos algunos puntos que consideramos más importantes relacionados con el manejo de riesgos biológicos en los establecimientos de salud:

ASEO Y LAVANDERÍA

VACUNACIÓNLos servicios de lavandería también deben tener políticas y procedimientos seguros para la recolección, manipulación, almacenamiento y distribución de la ropa, sin riesgo de contaminación biológica. Estos deben cubrir procedimientos para tratar ítems contaminados y ropa de personas con infecciones conocidas.

Debido a su alto grado de exposición y contacto con gente más susceptible de infectarse, los trabajadores de la salud pueden llegar a ser una importante fuente de contagio (por ej., transmisión de sarampión a la población infantil). Esto hace aún más recomendable los programas de inmunización.

Dada la gravedad de la hepatitis B, su alta prevalencia a nivel mundial y la existencia de un medio muy efectivo de prevención por vacunación, es sumamente recomendable implementar programas de inmunización para cada trabajador de la salud, incluidos los comúnmente olvidados trabajadores recolectores de residuos.

 

PRECAUCIONES UNIVERSALES Y OTRAS PRECAUCIONES ESTANDARIZADAS

Las “precauciones universales” son aquellas que todo el personal de la salud debe tomar, aplicándolas a todos los pacientes y residentes, independientemente de su supuesto estado infeccioso. Reconocen que la sangre de cualquier persona (o cualquier sustancia contaminada con sangre), es potencialmente infecciosa. Estas precauciones se requieren para reducir el riesgo de transmisión de la enfermedad, de fuentes conocidas o desconocidas de infección.

Las precauciones estandarizadas combinan los aspectos más importantes de las “precauciones universales” (diseñadas para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades transmitidas por patógenos en la sangre) y el aislamiento de otras sustancias corporales (diseñado para reducir el riesgo de transmisión de patógenos de sustancias húmedas del cuerpo). Incluyen pero no se limitan al lavado de manos, el uso de guantes protectores y el uso de barreras protectoras. Se establecen de acuerdo con el tipo de servicio prestado, la clientela, etc.

PRECAUCIONES MÍNIMAS

Todos los servicios de salud deben implementar por lo menos las siguientes precauciones generales para sus trabajadores:

– Evitar el contacto con la sangre y todos los fluidos corporales, secreciones, excreciones excepto el sudor (tengan o no sangre visible), piel no intacta y membranas mucosas, mediante: el uso de guantes no solo dentro de las salas de operaciones. El uso de doble guante en los procedimientos quirúrgicos en los que se espera una extensa exposición a la sangre, el uso de máscaras, lentes protectores y batas donde haya posibilidad de derrames o efusión, el uso de vendas impermeables para cubrir los propios cortes y las heridas.

 – La prevención de lesiones por objetos punzocortantes; no volver a cubrir agujas; utilizar recipientes resistentes a perforaciones para desechar agujas usadas, etc.– La limpieza inmediata y cuidadosa de todos los derrames o manchas de sangre y otros líquidos corporales.

– Impartir capacitación rigurosa en técnicas básicas para la utilización de instrumentos punzocortantes.

– Combatir la fatiga: períodos de descanso obligatorios.

– Enfoque institucional del tratamiento de accidentes con exposición.

TRATAMIENTO POSTEXPOSICIÓN:

El enfoque institucional del tratamiento post exposición incluye:

– Una campaña educativa sostenida sobre la exposición al riesgo en toda la institución;

– Un protocolo disponible en las áreas de trabajo sobre el manejo inmediato de la exposición;

– El asesoramiento postexposición disponible en 1hora.

– Un protocolo para el manejo de preguntas relacionadas con problemas (no el del HIV) como hepatitis B, sífilis, etc.

– Agentes antiretrovirales inmediatamente disponibles.

– Un protocolo para examinar al «paciente fuente».

– El seguimiento médico disponible para aquellos que deciden seguir la profilaxis quimioterapéutica  antiretroviral.

– Un registro médico confidencial relacionado con la exposición, y,

– El seguimiento serológico de todos los pacientes involucrados.

RIESGOS QUÍMICOS

Existen muchos factores que pueden influir en los daños ocasionados por los riesgos asociados con sustancias químicas en el lugar de trabajo. Estos incluyen la toxicidad y las propiedades físicas de las sustancias, las prácticas de trabajo, la naturaleza y duración de la exposición, los efectos de las exposiciones combinadas, las rutas de entrada al cuerpo humano y la susceptibilidad del trabajador.

El objetivo principal del programa de seguridad química es identificar sistemáticamente e investigar los daños con efectos potenciales, con el objeto de minimizar la ocurrencia de efectos adversos en la salud causados por la exposición a sustancias químicas en el lugar de trabajo.

El programa también debe enfocar la manera de asegurar que los trabajadores potencialmente expuestos a sustancias químicas cuenten con programas de educación y entrenamiento. En ellos se incluirán la naturaleza de los riesgos y los medios de evaluación y control de la exposición a productos químicos, incluidos el almacenamiento seguro y los planes de emergencia.

El transporte, almacenamiento y disposición de los residuos químicos, y de los agentes terapéuticos y de diagnóstico deben cumplir con las políticas que rigen el manejo adecuado de residuos tóxicos.

PRINCIPIOS DE CONTROL OPERACIONAL

Los principios del control operacional en el uso de los productos químicos son:

– Eliminación de sustancias riesgosas: siempre y cuando sea factible y práctico.

– Sustitución: por una sustancia menos riesgosa o utilizando la misma en un proceso menos riesgoso. Por ejemplo, utilizando un solvente menos inflamable.

– Aislamiento: de sustancias riesgosas poniendo una distancia o una barrera entre la sustancia y el trabajador expuesto.

– Minimización mediante la instalación de ventilación general y local para reducir la concentración de contaminantes en el aire, como pueden ser el humo, los gases, vapores y brumas.

– Controles de ingeniería: se los utiliza en plantas o procesos para contener o minimizar la generación de sustancias riesgosas  (por ejemplo, campanas para el humo).

– Protección del trabajador mediante la provisión de equipos de protección personal, para prevenir el contacto físico con el trabajador.

– Prácticas de trabajo seguras: estas usualmente involucran decisiones gerenciales que obligan a las personas a trabajar de manera más segura (por ejemplo, dar permiso de acceso solamente a las personas involucradas; reducir el período de reexposición; o tareas de limpieza y descontaminación sistemáticas).

 

Mientras que la mayoría de los escapes de gas surgen por defecto de los sellos de los equipos, hay otras causas como son las malas técnicas de administración y la exhalación de los pacientes. Los bajos niveles de óxido nitroso, halotano, enfluorano, e isofluorano pueden ser liberados en cualquiera de estas formas. También puede haber exposición a gases generados por vaporizadores, cuando los técnicos anestesistas realizan el llenado del vaporizador.

Recomendaciones

Una adecuada ventilación, sistemas de captura de gas para la extracción de residuos y gases exhalados en la máscara de inducción y la revisión regular del equipo de anestesia son componentes importantes de los programas para limitar la exposición.

AGENTES QUIMIOTERAPÉUTICOS

Algunas drogas medicinales pueden ser muy peligrosas para las personas que las manipulan frecuentemente en su trabajo. En esta categoría se pueden incluir la mayoría de los agentes antineoplásicos (usados en el tratamiento del cáncer y otros tumores). La manipulación de agentes antibacteriales, antivíricos y otras clases de drogas (por ejemplo, el interferón A, el cloranfenicol) también merece especial precaución. Los efectos más peligrosos son la mutagenicidad (cáncer) y la genotoxicidad (niños con malformaciones, 50 pérdida fetal).

El mayor riesgo de la exposición a las drogas citotóxicas es durante su preparación y administración. Otros aspectos del cuidado del paciente, como el manejo de derrames y desechos, también pueden generar un riesgo de exposición ocupacional. Actualmente no hay pruebas de tamizaje disponibles para determinar la exposición con certeza. Los empleadores tienen la responsabilidad de asegurarse de que sus empleados son personas conscientes que aplican los conocimientos actuales para el adecuado monitoreo de la salud del personal involucrado en el manejo de drogas citotóxicas.

SEGURIDAD DE LOS LABORATORIOS

La evaluación de riesgos en los laboratorios hospitalarios es particularmente difícil si se considera el amplio rango de riesgos ocupacionales presentes: el fuego, las explosiones, la inhalación de gases, aerosoles y vapores tóxicos; la salpicadura de sustancias químicas corrosivas en la piel o en los ojos; las quemaduras térmicas; las quemaduras criogénicas; las inyecciones accidentales; las caídas, cortes y abrasiones. De estos, los riesgos más difíciles de evaluar son la exposición a sustancias químicas, radiaciones o agentes infecciosos. Con relación a los ambientes industriales, la exposición en los laboratorios es típicamente de corta duración, intermitente e involucra pequeñas cantidades de mezclas de agentes. Poco se sabe acerca de los efectos sobre la salud de este perfil de exposición.

Debido a las dificultades para cuantificar los riesgos, un enfoque efectivo para la seguridad de los laboratorios debe asegurar el desarrollo de medidas de control o precauciones universales. En este contexto, el término «precaución universal » se refiere al uso de medidas tales como ventilación, substitución, elementos de protección personal, y documentación de procedimientos de almacenamiento, manipulación y disposición, con el objeto de minimizar e incluso eliminar la exposición, independientemente de los agentes involucrados.

RIESGOS FÍSICOS

Dentro de los riesgos higiénicos, los riesgos físicos para los trabajadores de la salud incluyen la exposición al ruido, las vibraciones, las radiaciones ionizantes y no ionizantes y los riesgos eléctricos. Se debe implementar un enfoque sistemático para identificar todos los posibles riesgos. Para el procedimiento de identificación, se puede realizar una inspección de las instalaciones de atención de la salud con una persona adecuadamente capacitada o un grupo selecto del comité de seguridad y salud en el trabajo, previa consulta con los trabajadores en cada una de las áreas. Todos los peligros y riesgos potenciales se deben identificar y registrar.

Después que se identifiquen todos los riesgos con efecto potencial, se debe hacer una evaluación para categorizar aquellos percibidos como capaces de causar daños severos. Una vez identificados los riesgos, se debe implementar una jerarquización de pasos para eliminar, aislar o minimizar cada uno de los riesgos en orden de prioridades. 

RUIDOS

La exposición a niveles excesivos de ruido puede causar pérdida auditiva, fastidio, interferir con la comunicación y reducir el desempeño personal.

En la instalación de atención de la salud, se pueden encontrar niveles excesivos de ruido en varios departamentos, por ejemplo, en los talleres, áreas de lavandería, cuartos de ortopedia y yesos. Se debe realizar una evaluación preliminar para determinar las áreas donde los niveles de ruido pueden o exceden los límites permitidos de exposición.

Una evaluación más detallada puede ser necesaria con el objeto de:

– Determinar la cantidad de ruido al que están expuestos los trabajadores.

– Ayudar a identificar las fuentes de ruido.

– Desarrollar estrategias de control del ruido, y,

– Determinar las necesidades de protección auditiva adecuada.

Se debe adoptar una clara jerarquización del control, con la eliminación del riesgo de ruido mediante controles de ingeniería como primera prioridad. En el caso de maquinaria o procesos donde no es técnicamente posible hacer una reducción suficiente mediante los controles de ingeniería, la exposición al ruido debe reducirse mediante aislamiento de los trabajadores de la fuente del ruido. Solo cuando esto no se puede realizar, se recurrirá a los protectores auditivos personales, y se mantendrá la protección auditiva personal de los trabajadores en forma permanente.

Dado que permanentemente se desarrollan nuevas técnicas de control del ruido, es necesario que los empleadores se mantengan actualizados y dispuestos a comprar equipos con el mayor margen posible de aislamiento del ruido.

PROGRAMA DE CONSERVACIÓN DE LA CAPACIDAD AUDITIVA

Se puede lograr el control del ruido excesivo con la introducción de un programa de conservación auditiva en el lugar de trabajo. Dicho programa puede incluir:

– La identificación del riesgo de pérdida auditiva en el lugar de trabajo.

– La evaluación del riesgo del ruido.

– El desarrollo de una política y un programa de acciones contra el ruido.

– La implementación de medidas de control.

– La realización periódica de exámenes audiométricos para todo trabajador habitualmente expuesto a ruidos excesivos.

– La provisión de entrenamiento en materia de reducción y prevención del ruido.

– La provisión de información para procurar que los trabajadores realicen sus tareas de manera segura y saludable, y,

– Un proceso de consulta a los trabajadores en todas las etapas del proceso.

VIBRACIÓN

Los procesos ruidosos están frecuentemente asociados con la vibración. Las vibraciones intensas pueden ser transmitidas a los trabajadores que manejan vehículos, equipos y herramientas de agarre manual. Los trabajadores se pueden exponer a las vibraciones de diferentes maneras:

– A cuerpo entero, como por ejemplo, cuando conducen una ambulancia, o,

– En forma localizada, como por ejemplo cuando utilizan herramientas vibrátiles como taladros en las salas de ortopedia.

La exposición a la vibración de todo el cuerpo está asociada principalmente con dolores lumbares y degeneración precoz de la columna vertebral. El “síndrome de dedo blanco” (SDB) es la situación más común entre los operadores de herramientas vibradoras sostenidas por la mano. Además, la vibración puede afectar tendones, músculos, huesos, articulaciones, y el sistema nervioso. En conjunto, estos efectos son conocidos como “síndrome de vibración mano-brazo” (SVMB) y sus síntomas se agravan cuando las manos están expuestas al frío.

En cualquier caso, la exposición debe ser controlada y mantenida dentro de los límites que los protejan de efectos adversos para la salud. Sin duda, el control más efectivo es reducir la vibración. He aquí algunas formas para hacer esto:

– Preguntar sobre los niveles de vibración antes de decidir qué máquina o herramienta comprar. En lo posible, escoger un equipo de baja vibración.

– Considerar si el trabajo se puede realizar sin usar herramientas de alta vibración.

– Proveer herramientas diseñadas para minimizar la vibración.

– Mantener las herramientas y los equipos en buenas condiciones.

– Asegurarse de que los trabajadores usen la herramienta en forma correcta para el trabajo, y,

– Modificar el trabajo para reducir el agarre y la presión que el trabajador necesita aplicar.

Cuando los trabajadores necesitan cargar y utilizar herramientas de alta vibración, se pueden aplicar otras medidas que pueden ayudar a reducir los efectos dañinos, tales como:

– Diseño de descansos en el trabajo para evitar períodos largos de exposición continua a la vibración.

– Indicar a los trabajadores ejercicios de manos y dedos para estimular el flujo de sangre, y,

– Proveer de información y entrenamiento a los trabajadores sobre el riesgo, los signos de daño, las formas de minimizar el riesgo y el reporte de cualquier síntoma.

RADIACIÓN

La administración de un servicio de salud que utilice cualquier fuente de radiación, sea ionizante o no ionizante, es responsable de:

– La protección de los trabajadores en exposición.

– El cumplimiento de todas las normas técnicas.

RADIACIÓN NO IONIZANTE

De manera similar a la luz visible, la radiación no ionizante tiene la capacidad de incrementar la temperatura de un material objetivo. Los diferentes tipos de radiación no ionizante son: radiofrecuencias, microondas, luz infrarroja, luz visible, luz ultravioleta, rayos láser, campos magnéticos y ultrasonido.

LUZ ULTRAVIOLETA

La luz ultravioleta se usa en ciertos procedimientos dermatológicos. Además se usa como lámpara germicida en el control de la tuberculosis, para luces de precaución en los servicios de comida, para equipos de esterilización, lámparas de fototerapia y lámparas para iluminar. El efecto biológico de la exposición a la luz ultravioleta se debe a las reacciones fotoquímicas perjudiciales en los tejidos y dependen del rango de longitud de la onda de radiación. Como la penetración de la radiación es escasa, los efectos se limitan a las partes anteriores de los ojos y a la piel no protegida, causando conjuntivitis temporal, pérdida parcial de la visión, envejecimiento precoz de la piel y cáncer de piel.

Cuando las fuentes son lo suficientemente intensas para constituirse en riesgo, se puede lograr la protección contra el exceso de exposición mediante la combinación de:

– Medidas de control administrativo.

– Medidas de control de ingeniería, y,

– Protección personal.

Se debe hacer énfasis en las medidas de control administrativo y de ingeniería para minimizar la necesidad de protección personal.

RAYOS LÁSER

La radiación de los rayos láser puede causar daño a los tejidos vivos, principalmente por efecto térmico. La extensión del daño depende de la frecuencia de la radiación, intensidad del haz del rayo, el tiempo de exposición y el tipo de tejido expuesto. Los tejidos que se encuentran en mayor riesgo son los ojos y la piel, con daños temporales y permanentes de la retina, quemaduras en la piel y desnaturalización de proteínas de los tejidos.

Los rayos láser pueden presentarse por el uso de aditamentos para cirugía, microcirugía, exámenes de sangre, cirugía oftalmológica y procedimientos dentales.

En general, se debe minimizar el número de personas expuestas en la vecindad de un láser en operación y su tiempo de exposición potencial. La operación debe estar bajo el control de una persona competente, que esté consciente de los daños que el láser puede ocasionar. Un láser en adecuado funcionamiento debe ser inaccesible a todos, excepto el personal autorizado.

Los peligros potenciales de la emisión directa o reflejada también pueden reducir mediante el uso de barreras físicas (cuartos cerrados, paneles absorbentes, estuches cerrados para instrumentos), engranes y contraventanas.

Las instituciones de atención de la salud deben establecer programas específicos de seguridad para el uso de rayos láser en sus instalaciones. También deben proveer de educación y capacitación a los trabajadores de la salud expuestos acerca de las precauciones establecidas. Su contenido mínimo debe tocar los siguientes aspectos:

– Establecer políticas y procedimientos para el uso seguro de los rayos láser.

– Entrenar a los trabajadores en el uso adecuado de los rayos láser.

– Asegurar que los puntos de impacto del láser estén libres de sustancias inflamables o combustibles.

– Asegurar que las señales de precaución estén a la entrada de las áreas de uso de rayos láser, y,

– Establecer precauciones para el uso seguro de rayos láser, incluidas las siguientes:

– Provisión y uso apropiado de protectores visuales o gafas para los pacientes y los trabajadores de la salud afectados.

– Protección de ojos, piel y tejidos mientras el láser esté en uso.

– Extractores de humo en la fuente si los procedimientos producen partículas (por ejemplo, aislamiento), con provisión y uso de mascarillas quirúrgicas de alta filtración (respiradores si esto no es práctico), y,

– Supervisión médica basal y periódica (por ejemplo, exámenes de piel y ojos) del personal expuesto.

LAS RADIACIONES POR MICROONDAS Y RADIOFRECUENCIAS

Pueden ser dañinas por su habilidad para producir calor en los tejidos del cuerpo. La cantidad de calor producido depende de la intensidad de la radiación, del tiempo de exposición y del contenido de agua del tejido y su capacidad para disipar el calor. Un efecto potencial de este tipo de radiación es la disminución observada en el recuento de espermatozoides.

Las microondas generalmente se usan para cocinar o calentar comida para dietas o en una sala de pacientes. También se pueden encontrar en áreas tales como salas de terapia física o en cirugía, donde se las utiliza para calentar varios elementos. Las microondas pueden causar daños en el funcionamiento de marcapasos. Se deben colocar señales de advertencia donde quiera que estén presentes las microondas.

Las radiofrecuencias se encuentran en los sistemas de comunicación que transmiten ondas de radio para localizadores, intercomunicadores (walkie-talkies) y teléfonos celulares utilizados en el establecimiento. También se encuentran en sistemas de telemetría y monitores cardíacos, la resonancia magnética y en video terminales incorrectamente cubiertas. Deberán colocarse señales de precaución apropiadas dondequiera que las radiofrecuencias puedan causar algún daño.

RAYOS INFRARROJOS

La exposición a rayos infrarrojos puede producirse durante los procedimientos con láser o en termografías. Pueden causar quemaduras en la piel y daños en los ojos.

ULTRASONIDO

Se usa en terapias físicas, cirugías y procedimientos de diagnóstico y en obstetricia. El ultrasonido consiste en ondas de sonido transmitidas a una frecuencia demasiado alta, que el oído humano promedio no lo puede detectar.

Aunque aparentemente la exposición a ultrasonido no provoca daños a la salud, la  radiación auditiva con una frecuencia mayor a 10 khz puede resultar en un síndrome compuesto de náusea, cefalea, tinitus, dolor, mareo y fatiga. Es también posible la pérdida auditiva temporal.

La radiación de ultrasonido de frecuencia baja también puede causar ciertos efectos cuando la persona toca las áreas donde el ultrasonido está siendo procesado. La exposición a las fuentes potentes de ultrasonido puede causar daños en el sistema nervioso periférico y en las estructuras vasculares en los puntos de contacto.

Los trabajadores que manejan o colocan los equipos de ultrasonido pueden necesitar usar el equipo de protección adecuado para la tarea que realizan con una probabilidad de exposición a la radiación mayor de 10kHz o de baja frecuencia.

TELÉFONOS CELULARES

Debido a las altas frecuencias usadas en los teléfonos celulares, estos aparatos pueden interferir con equipos médicos eléctricos. Los estudios han demostrado que los teléfonos celulares crean niveles de interferencia electromagnética suficientes para interferir a una distancia de 2 metros. En estos 2 metros de distancia está incluido el espesor de las paredes, pisos y techos sólidos de concreto, así como el interior de un cuarto. Teniendo esto en cuenta, las instituciones de prestación de servicios de salud deben tener definida una política clara para el uso de celulares.

RADIACIÓN IONIZANTE

Las radiaciones ionizantes tienen las mismas propiedades que las radiaciones no ionizantes, adicionadas con la habilidad de crear iones en material expuesto. De esta producción de iones puede resultar el daño directo al material genético de las células y/o la producción de tóxicos celulares (por ejemplo, peróxido). 

Los diferentes tipos de radiación ionizante son:

– Partículas alfa.

– Partículas beta.

– Neutrones.

– Rayos X, y,

– Rayos gamma. 

Las radiaciones ionizantes se usan para una variedad de procedimientos de tratamiento y diagnóstico, como:

– Radiografías (rayos X).

– Fluoroscopias.

– Angiografías.

– Tomografía axial computarizada (TAC), escáner;

– Medicina nuclear, escáneres;

– Teleterapia, y,

– Tratamientos de cobalto.

Las radiaciones ionizantes tienen efectos acumulativos y a largo plazo que pueden dañar los tejidos. Los pacientes y los trabajadores deben ser monitorizados y protegidos de las exposiciones dispersas y directas no esenciales.

La formulación de muchos productos químicos marcados radiactivamente tales como radioisótopos no encapsulados que se inyecten o implanten en los pacientes, los hacen potencialmente absorbibles. El uso normal de estas partículas casi no crea riesgo a los trabajadores, pero ciertos accidentes, tales como derrames, pueden exponer al trabajador a altos niveles de radiación. Por eso es esencial el acatamiento de las guías para el manejo de estas substancias.

PROTECCIÓN RADIOLÓGICA

El principio básico de la  protección radiológica es evitar toda exposición innecesaria a la radiación. Existen tres estrategias fundamentales a seguir:

– Tiempo. A menor tiempo de exposición a la radiación, menor será la dosis. Por tanto, se recomienda planear muy bien el trabajo para evitar una exposición innecesaria.

– Distancia. A mayor distancia de la fuente de radiación, menor será la dosis. La distancia es una medida de protección muy efectiva contra la exposición a la radiación.

– Escudo de protección. Si por las condiciones físicas no es posible reducir la intensidad de la radiación aumentando la distancia, deberá usarse material de absorción adecuado entre el trabajador y la fuente de radiación. Por ejemplo, los delantales y otras barreras de material plomado.

Entre algunas recomendaciones adicionales de la OIT, la OMS y la OPS sobre la exposición ocupacional a la radiación ionizante, se pueden citar:

– Las condiciones de servicio de los trabajadores deben ser independientes de la existencia o posibilidad de exposición ocupacional.  Las compensaciones especiales, acuerdos o tratamientos preferenciales con respecto al salario, cobertura de seguro, horas de trabajo, tiempo de vacaciones, días de asueto adicionales o beneficios  para el retiro no deben ser concedidos o utilizados como sustitutos de la provisión de apropiadas medidas de seguridad que aseguren el cumplimiento requerido de los estándares correspondientes.

– Toda trabajadora debe advertir y notificar al empleador si cree estar embarazada a fin de que sus condiciones de trabajo se modifiquen. La notificación de embarazo no debe ser razón para excluir a la trabajadora de su trabajo. El empleador, en cambio, deberá adaptar, en ese caso, las condiciones de trabajo respecto a la exposición ocupacional, de modo de asegurar que el embrión o feto esté cubierto con el mismo nivel de protección requerido para el público en general. Ninguna persona menor de 16 años deberá estar sujeta a la exposición ocupacional. Ninguna persona menor de 18 años debe ser autorizada a trabajar en un área controlada, a menos que sea supervisada y solo con propósitos de capacitación.

VIDEO TERMINALES O COMPUTADORAS

La mayoría de las terminales de video actualmente en uso se basan en la tecnología de tubos de rayos catódicos  (cathode ray tube – CRT). Los CRT producen radiación ionizante y no ionizante de los tipos más variados. No hay ningún estudio totalmente concluyente sobre los efectos de la exposición a la radiación ocupacional emitida  por las terminales de video; por este motivo no existe certeza de que sean inocuas. Otras tecnologías alternativas, como la última generación de terminales de video de cristal líquido (LCD), por ejemplo, exponen los trabajadores a un grado menor de radiación. Los peligros a la salud asociados con el uso de las terminales de video en el trabajo están muy relacionados con la manera en que se organiza la tarea: volumen, ritmo, grado de control del trabajador, horas y pausas del trabajo o el ambiente donde se realiza.

ELECTRICIDAD

La electricidad puede causar la muerte o daños serios si su uso es inadecuado. La institución prestadora de servicios de salud debe asegurar que usados correctamente, todos los equipos y las instalaciones eléctricas no representan un riesgo para la salud y la seguridad de los trabajadores, pacientes y demás usuarios de sus instalaciones.

En general, un gerente o administrador de una institución prestadora de servicios de salud debe asegurarse que:

– El equipo haya sido correctamente seleccionado para el trabajo. Tenga en cuenta el ambiente, el diseño y la capacidad. El equipo haya sido instalado adecuadamente por una persona calificada y de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Considere si la instalación eléctrica puede sobrecargarse por la adición de una nueva máquina, consultando a un electricista.

– El operador haya sido capacitado para el uso del equipo, y que sabe que los equipos defectuosos, obsoletos, redundantes, hechos o reparados en casa no son aptos para el uso en un lugar de trabajo.

– Los equipos sean adecuadamente mantenidos por personas calificadas; se debe proveer y usar etiquetas de «no use» y «apagado» cuando sea necesario.

Los contratistas principales deben asegurar a todos los empleadores y trabajadores por cuenta propia en un proyecto que se cumple con los requerimientos adecuados para la seguridad eléctrica.  La organización de inspecciones y pruebas regulares de todos los equipos eléctricos en las instalaciones es una buena medida de mantenimiento preventivo. Todos los equipos nuevos deben inspeccionarse, antes de ser usados por primera vez, preferiblemente por un electricista autorizado. Esto es especialmente importante en el caso de equipos importados, para verificar si cumplen con las especificaciones nacionales en relación con la seguridad eléctrica. 

EQUIPOS DE ALTO VOLTAJE

Algunos equipos de laboratorio, tales como baños de electroforesis, usan fuentes de energía capaces de liberar alto voltaje y corrientes. Este tipo de equipos y sus fuentes de poder deben incorporar lo siguiente:

– Interruptores automáticos si se detectan escapes a tierra.

– Protección de sobrecargas para proteger la unidad de fuente.

– Interruptores de seguridad para apagar la energía.

– Puntos de polo a tierra.

– Ninguna obstrucción en las entradas de aire.

– Limpieza de los filtros de polvo no saturados, y,

– Las especificaciones del fabricante son imprescindibles para su operación.

– Cuando este tipo de equipo eléctrico está en uso, la célula y la fuente de energía deben estar rotuladas con una señal de “PELIGRO – ALTO VOLTAJE”.

RIESGOS ERGONÓMICOS

La Ergonomía es una disciplina científico-técnica y de diseño, que estudia la relación entre el entorno de trabajo (lugar de trabajo) y quienes realizan el trabajo (los trabajadores). Dentro del mundo de la prevención es una técnica preventiva que intenta adaptar las condiciones y organización del trabajo al individuo. Su finalidad es el estudio de la persona en su trabajo y tiene como propósito último conseguir el mayor grado de adaptación o ajuste, entre ambos. Su objetivo es hacer el trabajo lo más eficaz y cómodo posible. Por ello, la ergonomía estudia el espacio físico de trabajo, posturas de trabajo, desgaste energético, carga mental, fatiga nerviosa, carga de trabajo, y todo aquello que pueda poner en peligro la salud del trabajador y su equilibrio psicológico y nervioso. En definitiva, la ergonomía se ocupa del confort del individuo en su trabajo.

La postura más utilizada por los trabajadores de la salud es permanecer de pie, andando frecuentemente, con giros y flexiones de tronco. La necesidad de pasar períodos prolongados en la misma postura genera fatiga postural, así como gran cantidad y variedad de trastornos músculo-esqueléticos, entre los que se podrían destacar: la ciática, el lumbago, trastornos de la región cervical, trastornos articulares, esguinces de tobillos y de pie. Asimismo, el tiempo en que se está sentado transcurre por lo general en una posición no ergonómica, lo que provoca la inexistencia de períodos de relajación muscular tan necesarios para disminuir la fatiga postural.

Las lesiones musculo esqueléticas y el dolor lumbar son problemas serios entre los trabajadores de la salud y son una causa alta de ausentismo. Las lesiones lumbares pueden ocurrir como resultado de un solo evento, pero usualmente son el resultado de muchos episodios acumulativos de posturas, movimientos, pesos y fuerzas inadecuadas en la espalda, que causan desgaste y rompimientos a través del tiempo. La carga física del trabajo viene determinada por las exigencias o demandas físicas de la tarea (movimientos, desplazamientos, fuerza). Todo trabajo para su realización requiere de una postura determinada. El mantenimiento de una postura inadecuada requerirá, por parte del trabajador, un esfuerzo adicional. Los trastornos musculo esqueléticos son las alteraciones articulares que pueden sufrir los trabajadores como consecuencia de unas deficientes condiciones de seguridad y salud en el trabajo.

Cuando un trabajador se encuentra desarrollando ciertas tareas en su entorno de trabajo, puede sufrir sobreesfuerzos y pequeños traumatismos. Estos traumatismos son acumulativos, en períodos más o menos largos, pudiendo provocar lesiones graves con el paso del tiempo. Los síntomas asociados a los trastornos musculo esqueléticos son, entre otros, dolor en las articulaciones y sensación de hormigueo y/o pérdida de sensibilidad. La diferencia de estos síntomas con la fatiga muscular es que mientras la fatiga se puede recuperar con descanso, los trastornos musculo esqueléticos son dolencias progresivas y los síntomas empeoran con el paso del tiempo.

Los trastornos musculo esqueléticos de origen laboral no están asociados únicamente a un mal diseño de los sistemas, métodos y puestos de trabajo, sino que también están relacionados con factores psicosociales como el estrés. Los conflictos en el trabajo (resultantes de exigencias de trabajo elevadas, de un rol ambiguo o de obligaciones exageradas impuestas por los superiores jerárquicos) pueden sobrecargar los tejidos blandos favoreciendo la aparición de trastornos musculo esqueléticos, ya que el estrés aumenta la tensión muscular por encima de la necesaria para realizar la actividad.

Según ciertos autores, los trastornos cervicobraquiales (en cuello y hombros) parecen estar provocados por la combinación de la fatiga muscular y mental por el trabajo. Las estrategias preventivas para evitar los efectos lesivos para la salud del trabajador pasan por el establecimiento de las siguientes medidas: Identificación de los factores de riesgo (métodos de organización del trabajo), Eliminación de las fuentes de riesgo y Evaluación de los riesgos que no se han podido evitar.

El empresario es el responsable de adoptar las medidas preventivas adecuadas para evitar, eliminar o reducir los riesgos, genéricamente dichas medidas deben pasar por la formación e información a los trabajadores y por la vigilancia de la salud. Facilitar la formación teórico-práctica necesaria y suficiente a los trabajadores les permite disponer de los conocimientos básicos sobre los riesgos de padecer una patología articular relacionada con el trabajo, así como qué gestos y posturas es necesario evitar y cuáles son adecuadas para realizar su trabajo en condiciones de seguridad y salud.

En cuanto a la vigilancia de la salud, el empresario garantizará a los trabajadores a su servicio la vigilancia periódica de su estado de salud en función de los riesgos inherentes al trabajo. Mediante los reconocimientos médicos específicos se pueden detectar los síntomas de alerta, haciendo un diagnóstico en la fase inicial y favoreciendo la recuperación y curación total. Permite, además de ahorrar sufrimiento a los trabajadores, reducir los costos económicos derivados del desarrollo de una patología articular relacionada con el trabajo. Aunque los TME pueden afectar a cualquier segmento del cuerpo, se dan principalmente en codo y hombro, mano y muñeca, y espalda (zonas cervical, dorsal y lumbar).

Manipulación de cargas

La manipulación de cargas se relaciona no solo con el levantamiento, transferencia o posicionamiento de pacientes, sino también con posturas adoptadas en otras tareas, como por ejemplo, en el trabajo realizado por el equipo de ambulancia, en el ordenador o computadora, en los servicios de apoyo, y en áreas tales como radiología y terapia física.

La capacitación y la educación de los trabajadores sobre cómo hacer levantamientos no pueden, por sí mismas, tratar los problemas fundamentales de la manipulación de cargas. Se requiere un enfoque más amplio, multidisciplinario, en el que empleadores y trabajadores trabajen juntos para reducir los riegos de las tareas de manipulación y ayudar a prevenir lesiones o accidentes. Es decir, se necesita un enfoque sistemático para el manejo de los problemas de la manipulación de cargas que conduzcan a estrategias basadas en la prevención.

Esto obliga a:

Identificar los riesgos de la manipulación.

Evaluar qué tarea de manipulación presenta más riesgo de que ocurra un accidente.

Controlar el riesgo, bien mediante la remoción total del peligro, su aislamiento, o su minimización; y

Evaluar las medidas de control para ver si funcionan. 

La identificación de riesgos o peligros de la manipulación de cargas debe tener un enfoque preventivo y curativo:

Los métodos preventivos incluyen inspecciones de seguridad, observación de las tareas y la aplicación de principios ergonómicos para el diseño de equipos e instalaciones.

Los métodos curativos incluyen los reportes de investigación, reportes de incomodidades, el uso del registro de riesgos para identificar problemas existentes y potenciales, y el análisis de reportes de incidentes para investigar y resolver accidentes e incidentes.

La evaluación de las tareas de manipulación de cargas debe tener en cuenta los siguientes factores:

– La manera como se realizan las tareas de acuerdo a la observación de las actividades: por ejemplo, la naturaleza de las cargas, las alturas del trabajo, las posturas en el trabajo, las acciones y movimientos.

– Diseño o disposición del lugar de trabajo y principios ergonómicos.

– Duración y frecuencia de las tareas de manipulación de cargas.

– Ubicación de cargas y distancias de desplazamiento.

– Cargas y fuerzas, incluidas la evaluación del tamaño del paciente, la cooperación mental y la coordinación física.

– Características de las cargas y el equipo.

– Consideración de la organización y la carga de trabajo.

– Condiciones ambientales (tales como iluminación, calor y humedad, ruido, vibración, condiciones de la superficie del suelo).

– Habilidades y experiencia (con relación a la manipulación de cargas y entrenamiento sobre la manera de realizar las tareas para minimizar el riesgo de accidentes).

– Capacidad física de los individuos.

– Ropa de trabajo (diseño de uniformes cómodos y calzado antideslizante).

– Requerimientos especiales (por ejemplo, embarazo o discapacidad, reincorporación gradual al trabajo), y,

– Mantenimiento y diseño de equipos y muebles.

Dentro de las opciones de control se podrían incluir:

– El diseño y rediseño: idealmente toda la planta y el equipo deben ser diseñados según los principios de ergonomía y de seguridad. Algunos ejemplos son la reorganización o el rediseño de cargos, tareas o disposición de puestos de trabajo, y cuando sea posible, la eliminación o reducción de la cantidad de manipulaciones manuales.

– Distintas formas de reducir la carga de la manipulación manual.

– Evaluación de riesgos de la manipulación de cargas en equipos o muebles nuevos antes de su compra. Se podría requerir la asesoría de un profesional experto.

– Provisión de cursos de educación y entrenamiento sobre manipulación de cargas segura y las técnicas de levantamiento, en cursos de inducción o regulares de capacitación continua. Impartir adestramiento sobre el correcto uso de dispositivos de ayuda mecánicos y de otro tipo para la manipulación de pacientes.

– Provisión de información y educación para la prevención de accidentes y sobre los principios del cuidado de las espaldas.

– El diseño de la ropa de trabajo debe permitir desarrollar tareas de manipulación de cargas de manera sencilla y segura. El calzado debe ser confortable, proveer buen soporte en los pies, y tener suela antideslizante.

TRATAMIENTO DE LESIONES POR MANIPULACIÓN DE CARGAS

La política de tratamiento de lesiones por la manipulación de cargas debe incluir un sistema de reporte y manejo temprano del dolor lumbar y los accidentes de trabajo que ocasione. El acceso apropiado de los trabajadores a servicios médicos y de rehabilitación facilitará una recuperación bien manejada. La política también debe cubrir el seguimiento y monitoreo de la recuperación del trabajador después que este retorne a sus tareas.

RIESGOS AMBIENTALES

Los riesgos ambientales son muy frecuentes en las instituciones de atención de la salud, en la mayoría de los casos estos peligros se generan por:

  • El inadecuado suministro, distribución y disposición del agua para consumo humano.
  • Los problemas de calidad del aire en los locales cerrados, los cuales agravan los efectos de los riesgos químicos y biológicos, y,
  • El manejo deficiente de los residuos sólidos peligrosos.

TENER SUFICIENTE AGUA ES TAN IMPORTANTE COMO TENER AGUA SEGURA

Cuando no hay suficiente agua para lavarse, es posible que la gente contraiga infecciones. La falta de suficiente agua para beber y lavarse puede causar infecciones en la vejiga y los riñones, especialmente en las mujeres. En los hospitales, clínicas,  centros y puestos de salud, si no hay suficiente agua para lavarse, las infecciones pueden propagarse de persona a persona. Para los niños, la falta de suficiente agua puede causar la deshidratación y la muerte.

El agua puede prevenir y tratar muchas enfermedades. El agua se usa para bajar la fiebre y limpiar heridas e infecciones de la piel. Tomar mucha agua ayuda a evitar la diarrea, las infecciones urinarias, la tos y el estreñimiento. Lavarse las manos con agua y jabón después de usar el sanitario y antes de comer o preparar alimentos, contribuye también a evitar muchas enfermedades. Limpiar las heridas con jabón ayuda a prevenir las infecciones. Se pueden tratar las quemaduras pequeñas sumergiendo la parte afectada en agua fría. Los baños de agua caliente y las compresas sirven para tratar los abscesos, forúnculos, dolores musculares y rigidez de las articulaciones.

El agua no es potable cuando contiene microbios, lombrices o sustancias tóxicas. Los microbios, que son organismos vivos tan pequeños que son invisibles y causantes de diversas enfermedades, y los parásitos, como la lombriz látigo, las uncinarias y los ascárides, causan enfermedades graves. Los microbios y las lombrices viven en los excrementos humanos y el estiércol (orín y heces) y pueden causar enfermedades graves y prolongadas cuando:

  • No hay una buena forma de descartar los excrementos humanos.
  • No se protegen ni se mantienen limpias las provisiones de agua.
  • No hay suficiente agua para el consumo, para el aseo y para lavar.

Algunas de las enfermedades causadas por microbios y lombrices, por ejemplo el cólera, se propagan rápidamente y pueden causar muchas muertes; otras pueden durar muchos años y producir o empeorar otros problemas de salud, tales como deshidratación, infecciones, anemia y desnutrición. La señal más común de las enfermedades causadas por microbios y lombrices son las llamadas enfermedades diarreicas.

PROBLEMAS DE CALIDAD DEL AIRE

Los problemas de calidad del aire interno en las instituciones de salud provienen básicamente de:

– Material inadecuado de los pisos: la limpieza insuficiente de los materiales del piso conduce a condiciones infecciosas y alérgicas; el uso excesivo de esterilizantes que se relaciona con enfermedades neoplásicas y reproductivas y los derramamientos de vinilo y látex se relacionan con condiciones de alergia.

– Problemas de los sistemas de aire acondicionado y ventilación: el flujo debe venir de un área menos contaminada hacia una de mayor contaminación, para proteger a los trabajadores contra la transmisión de tuberculosis y la inhalación de sustancias peligrosas.

– Humos de láser: pueden contener virus, células muertas, y gases tóxicos que favorecen problemas visuales y mutación celular.

– Humo de cigarrillo: por contaminación de trabajadores o visitantes fumadores.

– Asbesto: es más frecuente en los guantes de laboratorio resistentes a altas temperaturas que comienzan a volverse friables, así como en el material de revestimiento de chimeneas y techos; es una fuente de cáncer de pulmón, estómago, cerebro, tumores y otros problemas pulmonares, y, 

– Pintura plomada: relacionada con diferentes formas de anemia, hipotiroidismo, problemas reproductivos masculinos y también de variedad de problemas renales, cardiacos y cerebrales.

RESIDUOS SÓLIDOS PELIGROSOS

Las instalaciones de atención de la salud producen una extensa cantidad de residuos sólidos peligrosos que se generan durante las diversas etapas del cuidado médico, como el diagnóstico, tratamiento, inmunización, investigación, etc., y son fuente de enfermedades infecciosas, neoplásicas y del sistema reproductor.

Aparte de los residuos comunes (administrativos, alimentos, material de empaque, etc.), hay otros dos tipos de desechos médicos:

– Desechos infecciosos (desechos que contienen patógenos); y

– Desechos especiales (desechos con potencial corrosivo, reactivo, inflamabilidad, toxicidad, explosivo y radioactividad).

La instalación que genera el desecho o residuo debe ser responsable de garantizar su segura disposición mediante una política de manejo ambiental de residuos responsable y que cumpla con los requerimientos legales. El procedimiento adoptado debe proteger la salud y la seguridad de las personas, tanto dentro de la instalación como de la comunidad.

Para proteger a las personas encargadas de la disposición de basuras contra peligros y riesgos de contaminación del VIH, el virus de la hepatitis, por ejemplo, a través de accidentes con objetos cortantes contaminados, es indispensable la provisión de recipientes de basura de material sólido, los cuales deben ser cerrados antes de estar completamente llenos para evitar accidentes. Además, los trabajadores que recogen la basura deben estar provistos de equipamiento de protección personal  (guantes especiales, etc.) y haber recibido capacitación y vacunación contra la hepatitis B.

Se deben desarrollar políticas para el manejo de residuos peligrosos en consulta con los trabajadores generadores y manipuladores y los que  disponen de los residuos. Debe haber una clara identificación de la cadena de responsabilidad y la responsabilidad de todos los niveles de la institución en el desarrollo e implementación de la política.

Se deben desarrollar políticas de manejo desde el origen hasta la finalización de los residuos («de la cuna a la tumba»), las cuales deben incluir por lo menos:

  • Identificación de residuos materiales.
  • Comparación entre la evaluación de los beneficios de utilizar materiales contra los problemas asociados con la disposición de sus residuos.
  • Preparación del transporte y planilla de disposición, desde el lugar de generación hasta el lugar de disposición final del residuo.
  • Determinación clara de responsabilidades para cada paso en este proceso, y,
  • Capacitación del personal sobre los riegos de los residuos y los procesos de eliminación.

Existe controversia acerca de cuáles son las mejores prácticas de manejo final de los residuos sólidos institucionales. Dicha controversia incluye factores económicos y organizacionales y los riesgos ambientales de los incineradores, entre otros. Las estrategias más seguras están relacionadas con la minimización de los residuos, y se pueden lograr mediante prácticas de segregación, reducción de fuentes, recuperación y reciclaje de recursos, así como con el tratamiento y disposición apropiados.

 RIESGOS DE SEGURIDAD

Los resbalones, los tropezones y las caídas son la causa más común de accidentes y también son los más prevenibles. La identificación de los riesgos potenciales de resbalar, tropezar o caer es importante para prevenir o reducir la incidencia de accidentes en todas las áreas de trabajo. Muchas caídas resultan de riesgos presentes en forma permanente, pero las personas se habitúan a ellos, los toleran y aunque planean cambiarlos, los ignoran hasta que atraen la atención a causa de algún incidente o accidente. Observe que una simple caminata por el corredor de un hospital o de una clínica puede ser un verdadero reto; en estos corredores suelen acumularse carros de aseo, sillas de ruedas, camas o camillas extras y grupos de pacientes o sus familiares.

Las medidas básicas de seguridad en material de orden y aseo y los procedimientos regulares de mantenimiento eliminan muchos riesgos de caídas. Se pueden considerar algunas medidas de prevención, como:

– La inspección regular de la superficie del suelo para adecuarlo a los cambios, por ejemplo, nivelación de superficies o reparación de daños.

– Inspecciones regulares de levantamientos para la inmediata corrección.

– Limpieza inmediata de derramamientos.

– Educación del equipo para reconocer riesgos o peligros potenciales (por ejemplo, prevenir derrames de café o té, reduciendo los niveles de llenado de las tazas) y documentar las medidas de control.

– Colocación de señales de precaución para destacar derrames o la realización de procesos de limpieza.

– Diseño de drenajes efectivos.

– Aseguramiento de todas las zonas de acceso y de trabajo (incluidos los baños y cocinas), de tal forma que se mantengan libres de equipos y muebles innecesarios;

– Asegurarse de que hay iluminación suficiente en los corredores y las escaleras, de manera que siempre se mantengan bien iluminados.

– Aseguramiento de los tomacorrientes y cables de energía en buen estado en todas las áreas: Por ejemplo, equipos de pacientes, computadoras, etc., y en vías de acceso.

– Provisión y uso de butacas y escaleras apropiadas y seguras para las áreas altas de almacenamiento, y,

– Provisión y uso de calzado apropiado en las áreas de trabajo.

SEGURIDAD DE LOS VEHÍCULOS

Los vehículos utilizados como parte de las tareas normales del trabajo, se consideran lugares de trabajo. Los empleadores que tienen trabajadores que viajan regularmente en la vía pública, entre lugares de trabajo, visitas de pacientes, transporte de pacientes (ambulancias) y/o de bienes y equipos, deben llevar a cabo todos los pasos prácticos para asegurar la salud y la seguridad de sus trabajadores y de las personas que puedan resultar afectadas por las acciones de esos trabajadores.

Los empleadores deben asegurarse que todos los vehículos reciban mantenimiento en forma regular y tengan una garantía permanente de buen funcionamiento para ser conducidos con seguridad. Así, todos los aditamentos internos, tales como aquellos usados para contener sillas de ruedas, camillas, botellas con gases etc., deben revisarse y mantenerse regularmente.

Los trabajadores deben tener la licencia de conducir vigente y contar con información, entrenamiento y supervisión para estar capacitados para conducir con seguridad.

Dependiendo del tipo de manejo requerido, un empleador puede necesitar orientación para proveer guías de procedimientos seguros e información y capacitación en:

– Carga y aseguramiento de bienes.

– Carga con aseguramiento de personas: por ejemplo, sillas de ruedas y camillas.

– Procedimientos de manipulación de cargas segura.

– Manejo y transporte seguro de sustancias, inclusive tanques o botellas de gas.

– Manipulación y transporte seguro de suministros y muestras médicas.

– Provisión y uso seguro de extinguidores de incendios.

– Procedimientos de primeros auxilios.

– Manejo defensivo y capacitación sobre sensibilización de conductores.

– Conducción de larga distancia y prevención de fatiga, si es necesario.

– Ajuste del cinturón de seguridad y reposa cabezas en la silla.

– El consumo de cigarrillos, alcohol y otras drogas mientras se conduce, y,

– El uso de teléfonos celulares en los vehículos.

CARGA DENTRO DE VEHÍCULOS

Los trabajadores que conducen como parte de sus labores habituales normales necesitan capacitación sobre la manera de asegurar las cargas para prevenir que estas se desplacen durante el transporte, y cómo equilibrar la carga a fin de conducir y frenar sin problemas.

Las camionetas y camiones usados para transportar equipos u otras cargas deben estar provistos de barreras de seguridad apropiadas detrás de los asientos de conducción para proteger al conductor o a los pasajeros de aquellos bultos que se puedan desplazar hacia adelante en caso de frenar o colisionar súbitamente.

Si es posible, los vehículos deberán evaluarse por los posibles riesgos de la manipulación manual durante el proceso de carga o descarga, particularmente cuando estas actividades tengan lugar varias veces durante la jornada de trabajo. Por ejemplo, el trabajo de las enfermeras que se desempeñan en la comunidad.

Los vehículos de pasajeros para personas con requerimientos de movilización especiales como discapacitados en muletas, sillas de ruedas u otro tipo de implementos, deben disponer de equipos especiales

Los trabajadores de la salud también tienen el deber de afianzar su propia seguridad mientras trabajan y que toda acción u omisión de parte de ellos puede causar daño a otra persona.

GESTIÓN DE RIESGOS RELACIONADOS CON ASALTOS Y AGRESIONES

La intervención temprana es la manera más efectiva de tratar la violencia en el lugar de trabajo. El enfoque recomendado es eliminar la oportunidad de que se den comportamientos violentos o amenazantes. Un plan de acción en materia de seguridad y salud en el trabajo para prevenir hechos violentos identificará cualquier potencial de violencia, evaluará incidentes y determinará medidas de control relacionadas con la violencia antes, durante o después  de un evento.

Es esencial involucrar a los trabajadores cuando se prepare el plan de acción.

IDENTIFICACIÓN

Para ayudar, la administración debe proveer de información al personal a fin de incrementar su conciencia sobre la violencia como un riesgo y para motivar el reporte de todos los incidentes de comportamiento violento. Un sistema confidencial de reportes es muy apropiado. Los trabajadores deben identificar situaciones en las que se puedan presentar comportamientos violentos o agresivos por parte de pacientes, proveedores, clientes o familiares de los pacientes, como por ejemplo:

– Insatisfacción de los pacientes o de sus familiares por la demora o deficiencia de los servicios.

– Número de personal asignado incompatible con el nivel de dependencia del usuario.

– Asistencia oportuna a personas que están bajo estrés, enojadas o deprimidas.

– Personas perturbadas (mental o intelectualmente discapacitadas, o afectadas por drogas o alcohol);

– Trabajar con personas de la comunidad que tienen una historia de violencia.

– Usuarios institucionalizados que puedan generar comportamientos agresivos hacia otros residentes o el personal.

– Lugares donde se administran o almacenan medicamentos.

– Empleados que trabajan en aislamiento, y,

– Seguridad física inadecuada del edificio y sus alrededores.

Los reportes de incidentes o accidentes deben ser evaluados para identificar la naturaleza y el alcance de cualquier tipo de violencia y para identificar las áreas de riesgo particular. Al agrupar incidentes con características similares, se pueden identificar patrones y ayudar a desarrollar medidas preventivas.

El formulario de registro debe estar diseñado para registrar:

– Dónde ocurrió el incidente (incluido el entorno físico).

– La fecha y la hora del incidente.

– La actividad en el momento del incidente.

– Detalles de la víctima.

– Detalles del autor.

– La relación entre la víctima y el autor.

– Relato de cómo sucedió.

– Testigos.

– Consecuencias.

– Medidas  emprendidas después del incidente.

– La eficacia de tales medidas.

– Las recomendaciones para prevenir un incidente similar en el futuro.

– Los procedimientos de reporte e investigación también deben revisarse para determinar su efectividad.

Medidas de control

Para todos los trabajadores:

– Se deben tomar todas las medidas para controlar incidentes actuales o potenciales de violencia. Esto puede significar el rediseño del ambiente de trabajo, o de los sistemas administrativos, tales como:

– Promover el desarrollo de una cultura de organización centrada en el ser humano, de tal suerte que se favorezca un ambiente social agradable.

– Favorecer la circulación de información entre los funcionarios, las unidades de trabajo, los pacientes y el público (reuniones de equipo; protocolos y códigos de conducta que explican las responsabilidades y los derechos del paciente, sus amigos y los miembros de la familia, etc.).

– Cambiar el sistema de trabajo para limitar la probabilidad de que se presente algún comportamiento violento: por ejemplo, mejorar los procedimientos de manejo de dinero en efectivo o de medicamentos.

– Proveer guías claras sobre qué hacer en situaciones de amenaza. 

– Elaborar una lista que incluya al personal con experiencia y adecuadamente capacitado, incluidos los fines de semana y los turnos nocturnos.

– Tener niveles de personal flexibles, que se ajusten a las necesidades.

– Reducir las presiones del trabajo y los tiempos de espera. 

– Proveer capacitación en la prevención y el manejo de la violencia, incluyendo la capacitación en la inducción, y seguimiento de la información y el entrenamiento.

– Políticas y procedimientos claros a seguir en el caso de acoso sexual.

– Sistemas de seguridad y de comunicación efectivos: vigilancia de terrenos, accesos controlados, sistemas de alarma, iluminación adecuada, mantenimiento planeado y provisión de localizador personal para el personal que necesite trabajar en áreas aisladas;

– Cambios en el ambiente físico (mantener aislados los ruidos molestos, pintar con colores cálidos, eliminar los olores desagradables), y,

– Monitoreo y evaluación de la efectividad de las medidas de prevención: por ejemplo, un sistema en el que los trabajadores puedan proveer retroalimentación para revisar si los cambios que se han implementado efectivamente funcionan.

– Las instituciones de salud de gran tamaño pueden considerar la conformación de un grupo de intervención capacitado para las crisis y responder a las emergencias y, si es necesario, proveer servicios de escolta o transporte.

– Las  medidas que pueden reducir el riesgo para el personal que trabaja en aislamiento, tales como aquellos que trabajan solos en la comunidad, incluyen:

– Capacitación de los trabajadores para reconocer las señales de perturbación y en vías de resolución de conflictos.

– Información sobre los procedimientos para evaluarlas situaciones de  riesgo y los cambios en la actitud del usuario.

– Provisión de la información al personal acerca del riesgo del usuario.

– Utilización de equipos de trabajo en parejas.

– Suministro de un sistema de comunicación adecuado, como teléfonos celulares y un sistema de reportes periódicos a la base, y,

– Suministro de procedimientos de seguridad extra para el trabajo nocturno.

INTERVENCIONES POSTVIOLENCIA

Las medidas tomadas en respuesta a los eventos violentos deben tener el objeto de reducir al mínimo la repercusión de la violencia del lugar de trabajo y asegurar que tal violencia no se repetirá en el futuro.

Estas deben incluir: 1°. La implementación de un plan de acción que facilite a todos los trabajadores el enfrentamiento de los aspectos emocionales y operativos de la situación, como un grupo social colectivamente orientado, y, 2°. La utilización de los sistemas de reporte y registro (a los trabajadores se les debe informar cómo y dónde notificar el incidente sin temor de represalia o crítica).

AYUDA PARA LAS VÍCTIMAS CUANDO OCURREN INCIDENTES VIOLENTOS

Para minimizar los efectos negativos que surgen como consecuencia de un incidente violento, como el ocurrido el pasado 24 de mayo del 2019, a las 8 y 30 de la noche, en el puesto de salud del Corregimiento de Orihueca, del Municipio de la Zona Bananera del Magdalena, donde el familiar de un paciente hirió con un tiro a la enfermera Samira Xiomara Giraldo Puche, de 41 años de edad, se debe tener previsto y organizado un sistema de respuesta apropiadopost- incidente. Este tipo de servicios al usuario interno puede brindar alivio, consejería y soporte a las víctimas, así como, también a los colegas o compañeros de la víctima, en especial si fueron testigos de la violencia. Este tipo de programa debe por lo menos: 1°. Proveer evaluación médica y tratamiento para las lesiones. 2°. Brindar apoyo para completar los reportes médicos y legales y 3° Proveer representación y orientación jurídicas.

CONDICIONES GENERALES Y DE SEGURIDAD DE LOS ESTABLECIMIENTOS DE SALUD

 

SERVICIO DE GUARDARROPA

Si el personal debe usar ropa de trabajo para realizar sus tareas, será necesario poner a disposición de hombres y mujeres por separado cuartos y guardarropas donde puedan dejar sus prendas de uso personal y otras pertenencias que no se utilizan durante las horas de trabajo. Los guardarropas deberán tener buena iluminación y ventilación.

En algunas instituciones de salud puede ser necesario espacios separados para evitar la contaminación de la ropa de uso personal con la ropa de trabajo, como en el caso de los guardapolvos protectores. Los gabinetes dobles son generalmente una solución.

Cuando el trabajo se realiza al aire libre o en zonas pantanosas o húmedas, se tomarán las medidas necesarias para secar la ropa.

Los guardarropas, los espacios para las capas y la ubicación de los gabinetes deben cumplir con ciertos estándares, de acuerdo con el tiempo de permanencia en el trabajo. Ver el detalle a continuación.

Todos los guardarropas deben estar bien mantenidos y limpios y no deben usarse para el almacenamiento de materiales o bienes propios de la institución o ajenos al trabajador.

En otras instalaciones más sencillas o limpias donde no es necesario cambiarse de ropa, se puede designar y utilizar un espacio para colgar los efectos personales, acompañado de una custodia segura, o instalar gabinetes o espacios para guardarlos.

SISTEMAS DE AIRE ACONDICIONADO

En todos los lugares de trabajo donde se utilicen sistemas de aire acondicionado, unidades o aparatos similares para controlar o mantener la temperatura o las condiciones atmosféricas generales, la gerencia o la administración deben asegurar su inspección, evaluación y mantenimiento de manera que no contaminen la atmósfera o el agua potable.

El «síndrome del edificio enfermo» es un término que agrupa una serie de síntomas como la irritación de los ojos, nariz y garganta, sarpullido en la piel, fatiga mental, dolores de cabeza e infecciones respiratorias en las personas que trabajan en ambientes cerrados inadecuadamente manejados y diseñados.

Afecciones tales como la enfermedad de los legionarios, (un tipo grave de neumonía provocada por la bacteria Legionella neumophila) pueden ser el resultado de sistemas de ventilación precarios o mal mantenidos. De allí que sea necesario que los sistemas de aire acondicionado cumplan con estándares de desempeño para la ventilación general y las condiciones atmosféricas.

CONDICIONES ATMOSFÉRICAS

Las condiciones atmosféricas confortables en el lugar de trabajo son esenciales para la salud y el bienestar de los trabajadores. En todo lugar de trabajo se deben brindar los medios para que, teniendo presentes los procesos y actividades que se llevan a cabo, se controlen efectivamente las condiciones atmosféricas dentro de unos parámetros de confort razonables.

Un número de factores ambientales determinan las condiciones atmosféricas en cualquier lugar de trabajo, y deberán considerarse cuando se tomen decisiones respecto a las medidas de control que se deben implementar. Estos factores incluyen la temperatura del cuarto, la humedad, la velocidad del aire y la cantidad de calor radiante, más la cantidad de aire fresco disponible. También se debe tener en cuenta la actividad física de la gente que trabaja en el cuarto.

Cuando se calienten los lugares de trabajo, es muy importante no introducir humos capaces de contaminar o causar daño. Es necesario asegurarse que los sistemas de calefacción no sean fuente de ignición para cualquier proceso o actividad cercana.

De ser posible, los factores del proceso se deben controlar en la fuente. De lo contrario habrá que incluir otras opciones para el control de los microambientes, tales como encerramientos o ropa protectora. Además, las prácticas de trabajo se deben organizar para minimizar la exposición de los trabajadores a condiciones extremas de calor, frío, humedad u otras condiciones atmosféricas adversas.

INSTALACIONES COMUNES Y DE RECREACIÓN

Dentro de una misma instalación de una institución de servicios de salud es posible  ubicar diferentes lugares de trabajo. Por ejemplo, en la consulta externa se puede ubicar el servicio de laboratorio clínico, de imágenes diagnósticas, de solicitud de citas médicas, etc. Por tanto, la institución que presta el conjunto de servicios de salud podría brindar instalaciones comunes y comodidades sanitarias (baños, lavamanos, bebederos, etc.) en igual escala, para atender a todas las personas en el mismo recinto de trabajo.

Dichas instalaciones se deben localizar convenientemente, a una distancia razonable del área de trabajo. Asimismo, se debe asegurar el acceso conveniente y necesario en todo momento, así como la disponibilidad de mantenimiento y limpieza de estas instalaciones.

Generalmente las instalaciones compartidas no estarán ubicadas en casas privadas de habitación, por ser estas escasamente accesibles.

Refiérase a la sección 4.14, Sanitarios o baños, y 4.17, Instalaciones para el aseo personal.

AGUA POTABLE

Se requiere un suministro libre y suficiente de agua potable fresca. El agua debe estar al alcance de todos los trabajadores, y de ser necesario, con las instalaciones necesarias para facilitar el acceso de los trabajadores con discapacidades.

Excepto cuando el agua esté dispuesta en recipientes o reservorios de los cuales los trabajadores pueden beber convenientemente, se deben proveer vasos o recipientes adecuados en cada punto de suministro, junto con las facilidades para su limpieza.

Los puntos de suministro de agua no se deben ubicar en el interior de los baños.

Cualquier dispositivo para enfriar el agua potable debe ser inspeccionado, examinado y mantenido en forma regular, de manera que por sí mismo no contamine el agua.

Cuando se provean aguas duras o inseguras para su uso en procesos industriales o protección de incendios, es necesario tomar todas las precauciones para asegurarse de que no se la use para consumo humano.

Deben tomarse todas las precauciones para asegurar que las fuentes de agua potable no se contaminen por cualquier proceso o actividad en los lugares de trabajo.

SILLAS

Se deben proveer sillas o asientos cuando los trabajadores puedan realizar su trabajo sentado

en forma conveniente y práctica. También se deben proveer asientos para el uso de los trabajadores cuya labor se realiza estando de pie, a fin de que tengan la oportunidad de descansar cuando esta se presente.

En el proceso de selección de asientos, se deben tomar en cuenta principios ergonómicos para asegurar que se consideren factores como la altura, el peso, el ajuste, la estructura y la estabilidad del asiento, para la tarea o situación prevista.

INSTALACIONES PARA HACER REPOSO

Se debe proveer un área de reposo cuando siete o más personas estén trabajando en el mismo lugar, por ejemplo en un mismo servicio de hospitalización, de manera que cualquier persona indispuesta o cansada la encuentre adecuada para reposar. Dicha área debe estar equipada con muebles como un sofá o una cama, en los que las personas indispuestas puedan reposar.

Esta área debe estar en un lugar aislado, bien ventilado, libre de distracciones como ruido, movimiento o procesos relacionados con olores o humos. Un cuarto de primeros auxilios puede ser el más adecuado para este propósito.

En caso de que esta área no esté razonablemente disponible, se deben prever disposiciones alternas apropiadas, tales como enviar o llevar al trabajador de regreso a su casa.

PRIMEROS AUXILIOS

La administración debe proveer y mantener servicios de salud, de primeros auxilios (incluyendo un cuarto de primeros auxilios) y aparatos. La caja o gabinete de primeros auxilios se debe ubicar cerca de las instalaciones de lavado o lavamanos, en las que se  dispone de agua caliente y fría, jabón y toallas limpias y están provistas de equipos y materiales de primeros auxilios que sean adecuados para el tipo de trabajo realizado y el número de personas empleadas.

La caja o gabinete debe estar claramente identificada, limpia y en orden, y reabastecerse con regularidad. Los suministros de primeros auxilios deben estar disponibles en todo momento. Cuando haya más de cinco trabajadores empleados, se designará a una persona para que se haga cargo de las instalaciones de primeros auxilios.

Se debe fomentar el entrenamiento formal en primeros auxilios, y cuando la institución prestadora de servicios de salud tenga más de 50 trabajadores, se empleará una enfermera. Si la institución cuenta con más de 100 trabajadores involucrados en el trabajo, es obligatorio disponer de un cuarto de primeros auxilios.

Se debe prever el suministro de primeros auxilios a cualquier persona que sufra una herida o se enferme durante el trabajo.

Los procedimientos de emergencia se deben desarrollar y poner en práctica y en forma regular.

Los brigadistas de primeros auxilios deben estar conscientes de los riesgos asociados tales como la hepatitis y el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), así como de las precauciones necesarias para protegerse cuando suministren el servicio. También deben estar familiarizados con los procedimientos seguros de limpieza de los fluidos corporales y las superficies contaminadas.

Si los riesgos en el lugar de trabajo requieren instalaciones de lavado tales como duchas, aditamentos para mangueras o fuentes para el lavado de los ojos, habrá que colocarlas en lugares permanentemente accesibles y cerca del riesgo potencial.

ILUMINACIÓN

En el diseño de la iluminación debe asegurarse la distribución uniforme de la luz sobre el área de trabajo para ayudar a reducir la fatiga visual y contribuir a la salud y seguridad de todas las personas en el sitio de trabajo.

Se debe utilizar un estándar internacional para determinar si la iluminación es suficiente en aquellos países donde no hay regulaciones disponibles. La medición y lectura de los valores de la iluminación deben tomarse durante el día y la noche para determinar la suficiencia y el cumplimiento de la luz provista.

La iluminación debe cubrir la totalidad del lugar de trabajo, incluida la ambientación de los cuartos, pasillos, escaleras, rampas, escalerillas, y entradas colectivas, que encenderán automáticamente cuando las personas pasen o las usen. Esas personas pueden no ser empleados, sino cualquier otra persona de la vecindad.

Para el trabajo de precisión o donde se usen procedimientos o equipos especiales, tales como en cirugía u odontología, se requerirán bombillas de luz más potentes que las del resto de las instalaciones generales del lugar de trabajo. La luz focalizada puede cumplir este requerimiento.

Todas las  salidas, no solo las normales, deben estar iluminadas o ser capaces de encenderse, y de ser necesario, se proveerán luces de emergencia adecuadas.

Las áreas abiertas deben estar iluminadas satisfactoriamente para el trabajo y para el acceso durante las horas de oscuridad para proveer seguridad y protección. Los lugares en los linderos externos de uso ocasional para el trabajo no necesitan estar iluminados constantemente, pero deben ser capaces de encenderse cuando el trabajo esté en curso.

La frase «capaz de encenderse» significa que un interruptor eléctrico debe ubicarse de manera que la luz esté disponible en forma conveniente e inmediata, y que tales interruptores sean identificables.

Para decidir cuál es el tipo de iluminación adecuada, se debe tener en cuenta la cantidad de luz a proveer, la luminosidad, el color de la pared, la distribución y el brillo en los alrededores.  Los acabados de las paredes de colores pueden utilizarse para mejorar la luminosidad, o los colores oscuros para reducir la reflexión.

Las luces artificiales deben opacarse para controlar el brillo y reflejar la luz disponible en donde se requiera. Cuando sea necesario, se deben aplicar materiales a las ventanas y a las luces de techo.  Se deben usar deflectores, sombras o cortinas para reducir el calor o el brillo. Se considerarán también todas las condiciones especiales y otras regulaciones o códigos que se tengan que aplicar. Las más comunes de estas son los ajustes especiales y los estándares de cableado aplicables en instalaciones riesgosas, tales como cabinas de aspersión, garajes mecánicos, talleres de bienes peligrosos y áreas de trabajo húmedas.

Bajo ciertas condiciones de iluminación (fluctuación de los tubos fluorescentes), la revolución de las ruedas giratorias y las partes recíprocas de alta velocidad parecerían girar en sentido contrario, lentificarse o quedarse estáticas. Esta ilusión óptica se conoce como efecto estroboscópico y coloca en peligro al personal de mantenimiento, a los operadores de maquinaria y a los visitantes. Este efecto es muy notorio y entorpecedor con los tubos fluorescentes, pero también puede surgir con las lámparas de filamento.

MANTENIMIENTO DE LAS INSTALACIONES

Todo gerente o administrador de una institución prestadora de servicios de salud, debe tomar la totalidad de los pasos prácticos posibles para asegurar que las instalaciones estén limpias e higiénicamente mantenidas, que estén de forma adecuada y apropiadas para su uso, y que funcionen de acuerdo con el estándar requerido según sea para lo que han sido diseñadas o instaladas.

COMIDAS EN LOS LUGARES DE TRABAJO

Como es usual en las instituciones que prestan servicios de salud, se requiere un comedor u otro lugar acogedor para comer cuando el personal consume sus comidas en el lugar de trabajo. Tal comedor o lugar no se requiere cuando los trabajadores pueden tomar sus comidas convenientemente en sus propias casas.

Cualquier comedor o lugar que se provea para comer debe ubicarse aparte para ese fin, amueblarse con mesas, sillas y medios adecuados para hervir agua.

Los comedores deben estar bien ventilados y equipados con un lavamanos que tenga agua corriente caliente y fría. Sería deseable que se provea un refrigerador.

Todas las instalaciones que se provean deben estar adecuadamente mantenidas y limpias y no se deben usar para almacenar materiales o bienes.

Se debe proveer un medio para calentar los alimentos, especialmente cuando haya horarios extendidos de trabajo, especialmente para el trabajo por turnos. Se requieren alacenas para comestibles y vajillas que los protejan del polvo y las plagas. También se necesita un bote de basura o caneca con una tapa.

El empleador debe asegurarse que ninguna comida se consuma en lugares afectados por materiales, procesos o contaminantes nocivos.

Es necesario el aislamiento de cualquier cuarto que contenga instalaciones sanitarias, como baños, duchas y zonas de aseo.

 VENTILACIÓN GENERAL DEL LUGAR DE TRABAJO

Todos los cuartos de trabajo, incluidas las áreas de trabajo parcialmente abiertas a la atmósfera donde la ventilación se puede controlar, deben estar ventilados por medios naturales o mecánicos que provean un suministro constante y suficiente de aire fresco para los trabajadores.

El suministro de aire fresco y la remoción de contaminación peligrosa o desagradable del espacio aéreo son los dos objetivos de la ventilación general del lugar de trabajo. La habilidad para controlar realmente la ventilación general es de gran importancia cuando se manejan las condiciones atmosféricas en el lugar de trabajo.

Usualmente los requerimientos de ventilación con aire fresco son mucho menores que la remoción de contaminantes. Esto significa que ciertos locales de trabajo requieren ventilación especial, como por ejemplo, los frecuentados por personas con infecciones respiratorias (ambulatorios para portadores de tuberculosis, emergencias, etc.) o aquellos donde se manipulan productos químicos nocivos para la salud de los funcionarios (por ejemplo, las salas de cirugía).

Se debe prestar atención al consumo de aire fresco por la combustión de algunos sistemas de calentamiento, como por ejemplo, los sistemas a gas.

De ser posible, la abertura de las ventanas debe ubicarse de modo de facilitar la ventilación cruzada. A manera de guía, cuando se depende  de la ventilación natural, el área de las ventanas debe equivaler al 10 por ciento del área del piso, y la mitad debe ser capaz de abrirse. Las puertas no son, por sí mismas, un medio apropiado de ventilación.

ELIMINACIÓN DE VAPORES, HUMOS, POLVOS Y OTROS  CONTAMINANTES

Los trabajadores de la salud deben estar protegidos para evitar inhalar todo tipo de contaminante en el lugar de trabajo. Es imprescindible controlar o remover en su punto de origen el polvo, humo, vapores u otras impurezas que surjan como resultado de cualquier proceso o en el curso del trabajo.

Las medidas de control pueden incluir la dilución, ventilación, filtración,  sistemas de extracción mecánica o una combinación de todas estas.

Los aparatos de extracción mecánica deben prevenir la contaminación de cualquier otro cuarto o lugar de trabajo.

Al diseñarse los sistemas de extracción, hay que asegurarse que los contaminantes se conducirán lejos de la zona donde están respirando los trabajadores y no a través de ella.

En el proceso de decisión del método de control apropiado, es muy importante tener presente la relativa toxicidad del contaminante, así como otras características tales como la inflamabilidad y la corrosión.

Con relación al control de riesgos, cuando la eliminación de los contaminantes o el aislamiento de las personas de la contaminación no resulte práctico, habrá que minimizar el riesgo. La minimización requiere lo siguiente:

Monitoreo de la exposición de los trabajadores al riesgo.

Provisión y aseguramiento del uso de ropa y equipos de protección adecuados.

Monitoreo de la salud de los trabajadores (con previo consentimiento  informado del trabajador) en relación con el riesgo, y,

Cualquier otro paso práctico que pueda minimizarlos efectos de los riesgos en los trabajadores.

Los aspectos relacionados con contaminantes específicos, incluidos los parámetros para la ventilación como medio de control, se encuentran en varias legislaciones. Están incluidos el asbesto, el pulimento abrasivo, la pintura con aerosol, el electroplateado y los procesos regulados de plomo.

SANITARIOS O BAÑOS

Se deben proveer instalaciones sanitarias adecuadas y suficientes para uso exclusivo de hombres y mujeres, contratadas o que estén presentes en la institución prestadora de servicios de salud.

Cuando en la institución convergen diferentes tipos de servicios en una misma instalación, la gerencia o la administración debe dotarse de instalaciones sanitarias comunes. Las Recomendaciones mínimas son:

Una batería de baños para un máximo de 15 trabajadoras, dos baños para un máximo de 20, una más por cada 20 trabajadoras adicionales, y así sucesivamente;

Una batería de baños cuando hay hasta 20 hombres que trabajan, dos hasta 30, y una más por cada 30 adicionales, y así sucesivamente;

Un orinal por cada 15 hombres que trabajan, dos hasta 30, y uno más cada 30 hombres adicionales y así sucesivamente.

Las tazas sanitarias deben ser construidas y ubicadas de tal forma que aseguren la privacidad de las personas que las usan. El acceso no debe ser a través de las instalaciones de guardarropa del sexo opuesto. Deben estar fácilmente accesibles, bien iluminadas y ventiladas, y protegidas del clima. Si se ubican en el exterior de la institución, deben tener un acceso con buena iluminación, y en lo posible el acceso debe estar encubierto.

Los baños no deben abrir directamente a los cuartos de trabajo, comedores u otros cuartos donde se prepara comida. Se requieren instalaciones para lavar y secar las manos con agua fría y caliente, jabón y toallas limpias u otro medio para un efectivo secado.

Entre los materiales de construcción apropiados se incluyen materiales y pisos impermeables que pueden limpiarse y mantenerse fácilmente en condiciones higiénicas. Se debe proveer papel higiénico y medios para colgar ropa. Donde haya trabajadoras contratadas, se dispondrá de recipientes adecuados para la disposición de toallas higiénicas.

Las instalaciones unisexo se pueden brindar para el uso de todos los trabajadores si quienes las usan son miembros de una misma familia, del mismo sexo o cuando el número máximo de trabajadores contratados sea usualmente menor de 15. Tales instalaciones deben estar completamente aisladas para asegurar la privacidad, tener un interior seguro y eficiente, y contar con recipientes para la disposición de toallas sanitarias. No debe haber urinales. 

También se deben proveer instalaciones sanitarias para el uso de personas con discapacidades. Pueden ser utilizadas por personas con o sin discapacidad, proveyendo la cantidad suficiente de baterías sanitarias disponibles para el número de personas comprometidas o contratadas. Cuando se proveen instalaciones exclusivamente para el uso de personas con discapacidades, se debe brindar una por cada nueve personas empleadas.

Como regla general, cuando se trate de determinar si las instalaciones provistas para los trabajadores son suficientes,

PILETAS PARA LAVARSE LAS MANOS

Las áreas de atención de pacientes deben tener instalaciones apropiadas para la higiene de las manos, o al menos tener una cerca de ellas. Además, en los baños, se encontrará todo lo necesario para lavarse las manos: agua fría (y caliente cuando el servicio de salud esté ubicado en regiones de clima frío), jabón y toallas limpias u otro medio eficaz para secarse las manos.

RECIPIENTES SEGUROS PARA DESECHAR AGUJAS Y JERINGAS USADAS

Es imprescindible que en cualquier lugar donde se preste atención médica al paciente haya un recipiente para la basura, de material resistente, para desechar sin peligro las agujas y jeringas usadas. Estos recipientes deberán cerrarse antes de estar completamente llenos, a fin de prevenir accidentes.

INSTALACIONES PARA EL ASEO PERSONAL

La administración debe instalar aparatos para el lavado de los trabajadores que sean adecuados, cómodos y convenientemente accesibles a todos, incluidos los necesarios para los trabajadores con discapacidades. Las instalaciones para el lavado deberán estar separadas de otras instalaciones utilizadas en conexión con cualquier otro proceso o actividad.

Todas las instalaciones, aditamentos y ubicaciones provistas para el lavado deben estar debidamente mantenidas y limpias y no se utilizarán para el almacenamiento de materiales o bienes.

Las instalaciones deben contar con agua fría y caliente, jabón o agentes limpiadores no irritantes y cómodos, cepillos para uñas y aparatos o aditamentos cómodos para el secado de la cara y las manos. El agua caliente debe estar temporizada o provista a una temperatura suficiente para prevenir daños por altas temperaturas o quemaduras.

Se deben tomar las precauciones necesarias para asegurar que la instalación para el secado de manos no disemine o contagie enfermedades. Los trabajadores no deben compartir toallas. Para cumplir este objetivo, se pueden utilizar toallas de papel desechables, de tela en rodillo o los aparatos eléctricos especialmente diseñados para secarse con aire caliente.

Si después de la jornada de trabajo los trabajadores necesitan ducharse, se instalarán duchas con agua corriente fría y caliente y se les proveerá de jabón y toallas de tela adecuadas, lavadas y cambiadas a intervalos razonables y necesarios para mantener un suministro limpio de ellas.

También se necesitan estas instalaciones para los trabajadores expuestos a substancias tóxicas, infecciosas, irritantes o sensibilizantes, y para los que trabajen en ambientes muy calientes, como las calderas. Debe evitarse que el trabajador lleve esos contaminantes a su lugar de residencia o habitación.

Las duchas deben proveerse a razón de una por cada 7 trabajadores que terminan su jornada en cualquier momento; deben estar cubiertas y cerradas con puertas o cortinas cómodas que aseguren la privacidad del que se ducha. En este caso, se requieren áreas de secado y cambio de ropa, así como suelos con superficies no deslizantes. Las puertas de acceso a los cuartos de las duchas deben estar claramente determinadas y señaladas, indicando el sexo para el cual han sido designadas y dispuestas.

DRENAJE DE PISOS

Dondequiera que un proceso lleve a que los pisos se mojen tanto que haya que dar salida al agua por drenaje, se deberá disponer de medios efectivos para realizar dicho drenaje.

Cuando se utilizan drenajes o tuberías, se les cubrirá debidamente para asegurar el acceso sin inconvenientes.

Los pisos pueden gradarse para el drenaje de líquidos.

PRECAUCIONES CONTRA INCENDIOS

La gerencia o la administración deben asegurarse de que todos los lugares de trabajo tengan y cumplan los requerimientos de seguridad contra incendios. Tales requerimientos incluyen el número, tipo y ubicación de aditamentos, alarmas y sistemas de evacuación e instalaciones.

Se requiere aplicar todos los procedimientos y métodos de control efectivos para minimizar el riesgo o el efecto de un incendio, y velar por la seguridad de todas las personas de la vecindad.

Las salas de calderas, las instalaciones de cocinas, laboratorios, cuartos de transformadores e instalaciones médicas con alto riesgo de incendio, deberán estar en locales independientes con resistencia al fuego.

Se deben tomar medidas de precaución específicas en aquellos lugares de trabajo en los que los procesos o materiales utilizados sean susceptibles de consumirse extremadamente rápido, emitir humos tóxicos o causar explosiones en el evento de un incendio.

Las precauciones pueden incluir la disposición de señales de alerta visibles, como por ejemplo, las que prohíben fumar, o introducir llamas solas u otra fuente de ignición en aquellas partes del lugar de trabajo.

El empleador debe asegurar que los trabajadores estén debidamente entrenados en el uso y operación del equipo contra incendio fijo provisto en el lugar de trabajo. Todo equipo, aparato y señales de precaución de lucha contra incendios deben ser revisados y mantenidos en forma regular.

Los accesos a la salida de incendio deben mantenerse asequibles y libres, estar claramente indicados y poder abrirse desde adentro.

MEDIOS SEGUROS DE ENTRADA Y SALIDA

Se deben proveer medios seguros de entrada en todo lugar de trabajo. Todos los medios de acceso o salida deben estar libres de construcción y adecuadamente mantenidos. El acceso seguro debe permitir que las personas, incluso aquellas con discapacidades, se puedan movilizar en forma conveniente y segura en todo el lugar de trabajo y en el desarrollo de sus tareas habituales. Los pasillos o caminos demarcados ayudan a definir las vías de acceso.

En caso de emergencia, se deben proveer salidas seguras y rápidas del lugar de trabajo. También se deben proveer accesos apropiados para el servicio y mantenimiento de la planta, maquinaria y edificios.

Los pisos deben estar nivelados, libres de obstáculos y serán resistentes y antideslizantes. Todas las puertas y otros medios de acceso o egreso de los lugares de trabajo deben mantenerse sin seguro y libres de todo obstáculo mientras los trabajadores se encuentran trabajando. Si se requiere asegurar las puertas por razones de seguridad, deberá ser posible abrirlas desde adentro sin usar la llave, y salir de allí rápidamente en cualquier momento.

Los refrigeradores, enfriadores, garitas y demás espacios confinados similares, deben tener dispositivos accesibles para conseguir entrar y, sobre todo, para poder salir.

Cuando sea necesario, los pasos, escaleras y rampas deberán estar provistos de pasamanos y los medios necesarios para evitar deslizamientos o resbalones. Se colocarán rejas o barreras y se cubrirán y señalarán adecuadamente todas las aberturas en el piso o los pozos. En los pisos de los entrepisos también es necesario colocar rejas, barandas medianas y tablas de pie.

Las puertas, escotillas y aperturas utilizadas en el lugar de trabajo para levantar o bajar bienes o materiales deberán tener barandas y manijas seguras.

Los sótanos con una superficie mayor de 100m2 requieren por lo menos dos medios seguros de acceso, a gran distancia uno de otro.

Las luces del techo y las ventanas bajas de los edificios con varios pisos deben acondicionarse con materiales a prueba de destrucción o con guardas  para prevenir que se caigan.

Cuando existe la posibilidad de que una persona entre o irrumpa inadvertidamente, se deben colocar barreras de vidrio. Las barreras de vidrio deben estar debidamente señaladas o marcadas para su fácil identificación y alerta, y todas las puertas deben estar debidamente identificadas.

 SEÑALES, CÓDIGOS DE COLOR Y SEÑALIZACIÓN DE PASILLOS

Se deben proveer señales adecuadas de seguridad en las áreas donde los riesgos no son muy aparentes. Las señales deben colocarse en tal posición que sean visibles para todas las personas que trabajan en la zona o ingresan a ella. Los riesgos en los  que se requiere tomar dichas precauciones son:

– Riesgos biológicos (bioseguridad).

– Riesgos químicos.

– Riesgos oculares.

– Riesgo de caída de objetos.

– Riesgos para los pies.

– Riesgos de procesos calientes.

– Riesgos ionizantes.

– Riesgos de maquinaria.

– Riesgos por ruido.

– Riesgos por radiaciones.

– Riesgos por refrigeración, Y, 

– Riesgos de tráfico.

Se pueden utilizar otras señales para indicar las áreas designadas y la provisión de accesos o salidas para personas con discapacidades, por ejemplo. La provisión de señalización no es por sí misma  un medio de control de riesgo, sino un posible componente de un sistema de control.

La codificación con colores puede utilizarse para indicar tuberías o ductos peligrosos y no peligrosos, áreas especiales, instalaciones y equipos de primeros auxilios y contra incendios, áreas de tráfico, procesamiento y almacenamiento, con  colores específicos para contenedores y tambores, etc.

La demarcación de los pasillos puede utilizarse para indicar vías de tráfico o peatonales, áreas de almacenamiento, procesamiento, equipos contra incendios, etc.

RESTRICCIÓN DEL EMPLEO A MENORES

  1. a) Trabajo peligroso

Ningún empleador contratará a personas menores de 16 años de edad en instituciones de servicios de salud, dado que el trabajo que allí se realiza podría causar daños a la salud y a la seguridad del menor (R190: Recomendaciones sobre peores formas de trabajo de menores. OIT, 1999).

Las personas menores de 16 años de edad pueden visitar las instalaciones de las entidades que prestan servicios de salud bajo la directa supervisión de un adulto o en un tour guiado, previa autorización de la persona responsable de la operación.

  1. b) Trabajo nocturno

El empleador deberá tomar todas las medidas necesarias para asegurarse que ninguna persona menor de 16 años de edad, trabaje entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana, salvo que las condiciones del empleo hayan sido acordadas con la aprobación de un código de práctica relacionado con ese tipo de trabajo o descripción (C79: Convención sobre Trabajo Nocturno de Menores (Ocupaciones no industriales) OIT, 1946).

EQUIPO Y ROPA DE PROTECCIÓN

La gerencia o la administración debe proveer a todos los trabajadores que están involucrados en cualquier proceso o actividad que implique riesgo de accidente o peligro para su salud, el equipo y la ropa protectora que sea necesaria para darles una protección razonable contra dichos riesgos o peligros en las instituciones que prestan servicios de salud.

Todos los equipos y vestidos protectores deben cumplir con los estándares relevantes para asegurar que proveen la protección que pretenden dar (ver abajo). La ropa o los elementos de protección personal deben ser considerados como la última opción cuando los controles de ingeniería o de la administración no pueden eliminar o aislar completamente el riesgo en la fuente. La «ropa protectora» se refiere a aquellas prendas de vestir que proveen protección a quienes las usan contra uno o más de los siguientes riesgos:

– Líquidos, gases, vapores, polvos, polvillos, toxinas y demás elementos similares peligrosos.

– Los fluidos corporales de los pacientes o el aire que puedan estar contaminados con microorganismos nocivos (guantes, máscaras, respiradores, etc.).

– Radiación peligrosa (ionizante y no ionizante).

– Temperaturas extremas, fuera del rango externo ambiental normal.

– Impactos, vibraciones, abrasiones, cortadas y similares;

– Pobre visibilidad.

– Caídas o deslizamientos, o, 

– Riesgos eléctricos.

Los trabajadores estarán debidamente capacitados en el uso y mantenimiento de cualquier aditamento, equipo de protección o ropa protectora que deban usar.

Las inspecciones regulares y el mantenimiento o reposición de ropa o equipo defectuoso son necesarios, y el adecuado almacenamiento ayudará a asegurar la higiene y accesibilidad permanente. La ropa protectora y el equipo de protección de naturaleza personal, tales como protectores auditivos o calzado, se suministrarán en forma individual.

En el momento de realizar las compras se debe prestar especial atención a las necesidades de ajuste individual. Por ejemplo, la compra al por mayor de un modelo de protectores auditivos no puede asegurar la protección efectiva de todo el personal.

La efectividad de la ropa protectora y el equipo debe ser evaluada en forma regular mediante el monitoreo de la salud y seguridad de los trabajadores en relación con el riesgo.

Los supervisores deben asegurarse de que los trabajadores usan la ropa protectora y el equipo de protección personal provisto tan frecuentemente como lo exijan las circunstancias para las cuales fueron provistos.

Dondequiera que haya visitantes autorizados en lugares de trabajo donde las condiciones requieren el uso particular de ropa protectora o equipo de protección, la gerencia o administración es responsable de asegurar que dicha ropa y equipo estén disponibles para los visitantes, y con los mismos estándares de seguridad que para los trabajadores. Es el caso de la visita de familiares a las salas de cuidados intensivos u  otros espacios de alta complejidad, cuyo acceso es restringido y su seguridad altamente contenida.

RESPONSABILIDADES DE LOS DISEÑADORES, FABRICANTES, PROVEEDORES Y VENDEDORES DE EQUIPOS DE ATENCIÓN DE LA SALUD

Es necesario que los diseñadores de equipos tomen todas las medidas necesarias para asegurar que el equipo que se ha diseñado, se utilice exclusivamente en un lugar de trabajo a fin de que no sea una fuente de daño para las personas durante su fabricación, uso y mantenimiento. En el proceso de diseño se deben aplicar los principios ergonómicos requeridos para la ubicación de controles de energía.

Cuando se ordene la fabricación de un equipo, el vendedor deberá recibir toda la información necesaria sobre el uso que se le ha de dar a fin de determinar su diseño y su instalación y cómo se lo ha de usar, ajustar, mantener, reparar, desmantelar y demás.

Los fabricantes deben asegurarse que los equipos cuyo diseño fue aprobado y posteriormente fabricados, se utilicen para cumplir con el propósito para el cual fueron diseñados, y que su instalación, uso, ajuste, mantenimiento, reparación, limpieza y desmantelamiento no causen daño a ninguna persona.

Los fabricantes, proveedores y vendedores de equipos y maquinaria deben entregar a todo comprador o contratista información clara y entendible sobre el uso para el cual fue diseñado, fabricado y probado, así como información sobre su correcta instalación, uso, ajuste, mantenimiento, desmantelamiento, reparación y cualquier otro aspecto relevante.

RESPONSABILIDADES DE LOS DISEÑADORES, FABRICANTES, PROVEEDORES Y COMPRADORES DE ROPA Y EQUIPOS DE PROTECCIÓN PERSONAL

Se requiere que los diseñadores de ropa y equipos de protección tomen todas las medidas necesarias para asegurar que su diseño haya incorporado principios ergonómicos y que, una vez fabricados, sean adecuadamente utilizados para el propósito que fueron diseñados, de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Esto brindará una adecuada protección contra los daños de los cuales se pretende proteger al trabajador de la salud.

El fabricante debe recibir información completa sobre la instalación, uso, ajuste, limpieza, mantenimiento, reparación y desmantelamiento de la ropa o el equipo de protección, de acuerdo con las instrucciones del diseñador. 

Se requiere que los fabricantes aseguren que cada proveedor y vendedor de ropa y equipos de protección, reciba suficiente información, clara y entendible en lo que se refiere al uso para el cual dicha ropa o equipo fue diseñado, así como, los detalles respecto a su instalación, uso, ajuste, limpieza, mantenimiento, reparación y desmantelamiento y cualquier otro aspecto relevante.

Los proveedores y vendedores deben asegurar que todo comprador o contratista de ropa o equipo de protección reciba suficiente información, clara y entendible, respecto al uso para el cual la ropa o el equipo fue diseñado; así como los detalles respecto a su instalación, uso, ajuste, limpieza, mantenimiento, reparación, desmantelamiento; y cualquier otro aspecto relevante.

Los fabricantes, proveedores y vendedores deben asegurar que la ropa y el equipo han sido diseñados, fabricados y probados para que se usen con el propósito para el cual fueron diseñados e instalados, usados, ajustados, limpiados, mantenidos, reparados y desmantelados, y que de acuerdo con las instrucciones del diseñador, se brindará así protección adecuada contra el daño del cual se pretende proteger al trabajador de salud.

Todo fabricante, proveedor y vendedor de ropa y equipo de protección debe asegurar que, hasta donde sea posible y práctico, la ropa y el equipo llevarán impresa suficiente información, clara y entendible, respecto al uso para el cual han sido diseñados. Asimismo, proveerán información sobre cómo instalar, usar, ajustar, limpiar, mantener, reparar y desmantelar la ropa o los equipos, de acuerdo con las instrucciones del diseñador.

RIESGOS LABORALES EN QUIRÓFANO:

Según la situación, una cirugía puede hacerse indispensable para salvar vidas, pero hay riesgos significativos para todas las personas involucradas. Cirujanos, enfermeras, anestesiólogos, asistentes y otros profesionales trabajando en un ambiente de quirófano se ponen en riesgo todos los días en sus carreras. Si trabajas como parte de un equipo de cirugía, es necesario que te familiarices con los riesgos potenciales, para que así puedas evitar lesionarte o exponerte a ti mismo, u a otros profesionales, a peligros en tu trabajo.

Riesgos físicos: lesiones físicas, incluyendo cortadas, choques eléctricos, quemaduras, y caídas, entre otras, son de los riesgos laborales en quirófano más comunes. Un miembro del equipo de cirugía puede cortarse accidentalmente con un escalpelo durante la operación, o puede quemarse o recibir un choque usando el equipamiento. Por otra parte, las jeringas son una parte esencial de casi cada paso que se toma en el proceso de cirugía, es crucial, por tanto, que los cirujanos y los miembros de su staff estén entrenados en las alternativas existentes para minimizar los riesgos. Esto incluye el uso seguro del equipo médico, y lo que deben hacer para prepararse antes de entrar al quirófano. Es necesario pues, conocer el potencial de daño de cada equipo de cirugía para protegerse de los riesgos laborales en quirófano. El equipo láser puede causar quemaduras severas, y es posible que pueda derramarse líquido, haciendo que el área de trabajo esté resbalosa y poniendo en riesgo de caídas y lesiones a todo el equipo. No obstante, hay medidas apropiadas muy sencillas, como usar adecuadamente la ropa protectora al igual que los zapatos, que pueden salvaguardar eficientemente a los cirujanos y al resto de trabajadores.

Riesgos biológicos: las personas que trabajan en quirófanos entran en contacto regularmente con sangre y otros fluidos corporales. Fácilmente, pueden exponerse a muchas enfermedades, incluyendo VIH y hepatitis, si se cortan con algún instrumento contaminado, o si algún residuo o impureza entra en contacto con sus ojos. Alrededor del 50% de las exposiciones a sangre o fluidos ocurren luego de algún procedimiento. Por ejemplo, un asistente pudiera accidentalmente pincharse con una aguja luego de haber sido insertada y removida del cuerpo de un paciente, o un cirujano pudiera cortarse con un escalpelo usado mientras lo usa. Es esencial que los profesionales establezcan medidas de seguridad para minimizar la exposición a riesgos laborales en quirófano e infecciones, y estas deben estar presentes en la mente del trabajador hasta que la aguja o el escalpelo esté contenido en un contenedor de basura apropiado.

Riesgos químicos: el equipamiento anestésico puede mal funcionar durante la cirugía. Fugas en los tubos conectores, pudieran permitir que los gases anestésicos salgan, exponiendo a todos en el quirófano. La exposición a gases anestésicos desperdiciados pueden dañar las habilidades motoras de una persona, reflejos, y atención. Un anestesiólogo debe inspeccionar cuidadosamente su equipo y las conexiones antes de cada operación para identificar cada problema potencial.  Los gases anestésicos no son el único químico culpable de provocar riesgos laborales en quirófano.  Desinfectantes y otros productos de limpieza o agentes de salubridad pueden ocasionar enfermedades o lesiones si una persona se ve expuesta a ellos.

Riesgos de salud: en adición a los riesgos asociados a lesiones físicas y otros accidentes, las personas que trabajan en ambientes de cirugía, pueden desarrollar un número de problemas de salud. Los profesionales de cirugía pasan la mayor parte de su tiempo frente a camas de operación, lo que puede causar complicaciones ortopédicas, incluyendo desalineamiento de la espina dorsal, y degeneración discal. Dado que la cirugía es realizada comúnmente en situaciones de vida o muerte, riesgos laborales en quirófano como el error más mínimo puede causar la muerte del paciente, por lo que los miembros del equipo están bajo una gran cantidad de estrés. Con el tiempo, este estrés puede disminuir la salud mental de una persona, causando ansiedad, depresión y hartazgo.

Es imprescindible, en definitiva, considerar todas las variables, no solo las más obvias, sino también las que pudieran presentarse con el tiempo. Conociendo los riesgos de cada área, se puede formular un esquema sistematizado de pautas para cada trabajador, sobre el cual guiarse para disminuir significativamente las posibilidades de resultar lesionado mientras hace su trabajo. La prevención, la dedicación y la constancia deben ser disciplinas invariables dentro del ejercicio profesional en el quirófano, a fin de proteger a todos los involucrados, y obtener resultados beneficiosos.

CONTENIDO /       

PRÓLOGO  

                                                      CAPÍTULO I                                                    

BREVE RESUMEN SOBRE LA HISTORIA DE LA SALUD EN COLOMBIA

CAPÍTULO II

RIESGOS LABORALES EN EL SECTOR DE LA SALUD   

CAPÍTULO III

ESTILO DE TRABAJO SALUDABLE

CAPÍTULO IV

IMPORTANCIA DE LA SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

                                                  CAPÍTULO V                                                

LA CULTURA DE LA PREVENCIÓN

                                                              CAPÍTULO VI

EL MANEJO DE ESTILO DE VIDA SALUDABLE

                                                          CAPÍTULO VII

EL PAPEL DE LA EDUCACIÓN EN LA PROMOCIÓN DE LA CULTURA DE LA PREVENCIÓN Y EL MANEJO DE ESTILO DE VIDA SALUDABLE

 

EL AUTOR 

 


COMPARTE