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CAPITULO IV 

IMPORTANCIA DE LA SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

En Colombia el decreto 1152 de 1.999 señala que todos los actores del sistema general de seguridad social en salud tienen como función esencial velar porque los habitantes obtengan el aseguramiento de sus riesgos, el acceso equitativo a un paquete mínimo de servicios de salud de calidad y los beneficios de la promoción, la prevención y la protección de la salud.

Hoy las políticas de promoción de la salud y prevención de accidentes y  enfermedades están cobrando gran importancia y este componente básico de la salud pública busca desarrollar acciones orientadas a la educación y a la atención de la población para promover la elección de hábitos, costumbres y actitudes que eviten accidentes y enfermedades y se generen trabajadores, familias, comunidades y municipios saludables.

Como es de público conocimiento, todos los entes territoriales al igual que las empresas y entidades, las instituciones educativas, tanto públicas como privadas, los contratistas y subcontratistas en Colombia, están obligados a implementar el  Sistema de Gestión de Seguridad y salud en el trabajo (SG-SST) a partir del 1° de enero del año 2020, la conformación de los comités paritarios y las brigadas de emergencias, con el propósito de prevenir los accidentes de trabajo y enfermedades laborales, prevenir y atender los desastres y emergencias de sus instalaciones, para garantizar unas mejores condiciones psicolaborales que redunden en una alta productividad y eficiencia de las empresas y entidades y en la salud  de los trabajadores.

Estas responsabilidades y competencias están descritas dentro del marco jurídico de la seguridad y salud en el trabajo, antes llamada salud ocupacional, cuyas normas más importantes y de obligatorio cumplimiento están señaladas en la Ley 9ª de 1.979, el Decreto 614 de 1.984, la Resolución 2013 de 1.986, la Resolución 1016 de 1.989, la Ley 100 de 1.993, el Decreto 1295 de 1.994, la Circular Unificada de 1.994, la Ley 1010 de 2006, la Ley 1562 del 2.012, el Decreto 1443 del 2.014, el Decreto 1072 del 2015 o Decreto único del sector trabajo, el Decreto 1075 del 26 de mayo del 2015 o Decreto único reglamentario para el sector de la educación y el Decreto 1655 de Agosto 20 del 2015, el Decreto 780 del 6 de mayo de 2016 o Decreto único reglamentario para el sector salud y la resolución 312 del 2019, que derogó la Resolución 1111 de 2017, sobre los estándares mínimos de calidad en el SG-SST, entre muchas otras.

Como las actividades de Seguridad y Salud en el trabajo están orientadas fundamentalmente hacia la Prevención, se requiere entonces la implementación de un programa permanente de capacitación y entrenamiento entre los trabajadores en general para impulsar la “Cultura de la Prevención y el manejo de estilo de vida saludable” y así lograr cambios de hábito, costumbres y actitudes que les permita prevenir los accidentes de trabajo y enfermedades laborales, al igual que generar en ellos estilos de vida y trabajo saludables.

La seguridad y salud en el trabajo reviste gran importancia en la medida en que las actividades de promoción y prevención que se desarrollen en las empresas en forma oportuna son medidas efectivas para mejorar las condiciones de trabajo, de salud y de bienestar laboral, entendiendo que el perfil epidemiológico del mundo cambió y que el 70 % de las muertes en el mundo están siendo ocasionadas por las enfermedades conexas con la obesidad y el sobrepeso como son las llamadas Enfermedades No Transmisibles, entre las cuales se encuentran las cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas.

Es por lo tanto muy importante que el Ministerio del Trabajo vigile y controle que en todas las empresas y entidades tanto públicas como privadas, todos los directivos, funcionarios y trabajadores, desde el Gerente hasta el más sencillo de los trabajadores y contratistas, estén comprometidos en participar y dar cumplimiento a los requisitos establecidos en las normas en materia de salud y riesgos laborales y especialmente que trabajemos en la implementación de la cultura de la prevención y el manejo de estilos de vida saludable.

La seguridad y salud en el trabajo se debe desarrollar de manera obligatoria en todas las empresas y entidades en el país a través de un instrumento que se denomina Sistema de Gestión de Seguridad y salud en el trabajo (antes salud ocupacional), el cual es una herramienta eficaz para prevenir los accidentes de trabajo y las enfermedades laborales, mejorar las condiciones de trabajo y el bienestar social y laboral, lo cual repercute positivamente en el incremento de la producción, la calidad de la prestación de los servicios y en la reducción de pérdidas tanto para los trabajadores como para la empresa a través de un enfoque básico denominado mejoramiento continuo.

El documento base del Sistema contiene las políticas, el reglamento de higiene y seguridad industrial, la conformación del comité paritario y comprende un conjunto de actividades que se deben ejecutar en los subprogramas de medicina preventiva y del trabajo, higiene y seguridad industrial, al igual que la recreación y el deporte.

Como estrategia inicial se elabora un diagnóstico de las condiciones de trabajo para identificar los factores de riesgo que pueden ocasionar accidentes de trabajo y/o enfermedades laborales al conjunto de los trabajadores y contratistas que laboran en la empresa. Una vez detectados los riesgos en la empresa, se proponen unas recomendaciones, en orden de prioridades, para que se implementen los controles necesarios adaptando las condiciones laborales a cada trabajador y que se faciliten los elementos de protección personal y las condiciones necesarias para que los trabajadores desarrollen toda su capacidad productiva en un entorno laboral de óptimas condiciones.

Los accidentes de trabajo y enfermedades laborales son factores que interfieren en el desarrollo normal de la actividad empresarial, incidiendo negativamente en su productividad y por consiguiente amenazando su solidez y permanencia en el mercado, conllevando además graves implicaciones en el ámbito laboral, familiar y social.

En consideración de lo anterior, la administración y la gerencia de toda entidad y empresa deben asumir su responsabilidad en buscar y poner en práctica las medidas necesarias que contribuyen a mantener y mejorar los niveles de eficiencia en sus operaciones  y brindar a sus trabajadores un entorno laboral seguro y saludable de acuerdo como lo estipula la legislación vigente.

Para ello de acuerdo a las disposiciones de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, y las leyes establecidas en el país, conforme al Sistema de Riesgos Laborales, ha de elaborarse e implementarse un Sistema de seguridad y salud en el trabajo tendiente a preservar, mantener y mejorar la salud individual y colectiva de los trabajadores en sus correspondientes ocupaciones y que deben ser desarrolladas en forma multidisciplinaria y de acuerdo con el decreto 1072 del 2015 estos programas deben desarrollarse como un sistema de gestión de calidad denominado Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el trabajo, que empezó a ser de obligatorio cumplimiento desde el año 2020, dependiendo el número de trabajadores de cada entidad o empresa existente en Colombia.

En Colombia la Ley 100 de 1993 estableció la estructura de la Seguridad Social en el país, la cual consta de tres componentes como son:

  • El Régimen de Pensiones
    • La Atención en Salud
    • El Sistema General de Riesgos Laborales.

El Sistema de Riesgos Laborales existe como un conjunto de normas y procedimientos destinados a prevenir, proteger y atender a los trabajadores de los efectos de las enfermedades laborales y los accidentes que puedan ocurrirles con ocasión o como consecuencia del trabajo que desarrollan, además de mantener la vigilancia para el estricto cumplimiento de la normatividad en seguridad y salud en el trabajo, cuyos objetivos fundamentales buscan:

  • Establecer las actividades de promoción y prevención tendientes a mejorar las condiciones de trabajo y salud de los trabajadores.
  • Fijar las prestaciones de atención en salud y las prestaciones económicas derivadas de las contingencias de los accidentes de trabajo y enfermedad laboral.
  • Vigilar el cumplimiento de cada una de las normas de la Legislación en Seguridad y salud en el trabajo y el esquema de administración a través de las Administradoras de Riesgos Laborales (ARL).

Dada la complejidad y magnitud de esta tarea, se hace necesario que los programas de salud ocupacional a partir del mes de Junio de 2017 en adelante se adecuen al Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo SG-SST, de acuerdo con la nueva normatividad vigente ya señalada. Quiere decir lo anterior, que toda empresa deberá administrar la Seguridad y Salud en el trabajo bajo los lineamientos de un Sistema de gestión de calidad, para permitir una mejor vigilancia y supervisión en el cumplimiento de cada una de las normas emanadas de la nueva legislación.

Por obligación los empleadores deben afiliar a sus trabajadores a una Administradora de Riesgos Laborales (ARL). En el momento de la vinculación, la  ARL le  asignará una tarifa de acuerdo con la actividad principal de la empresa y la exposición a los factores de riesgo. Para ello se han determinado cinco clases de Riesgo que contemplan las diversas actividades económicas de las empresas.

La promoción de la seguridad y la salud en el trabajo, el fomentar una cultura del auto cuidado y la prevención de los riesgos laborales son los principales y las más importantes tareas que tiene la seguridad y salud en el trabajo y el sistema general de riesgos laborales, pues de ellas depende la razón de ser del mismo, la seguridad y el mejoramiento continuo de las empresas y el mejoramiento de la calidad de vida de los trabajadores.

Por supuesto que el concurso de estándares de calidad de vida está determinado por las condiciones desde el hogar, la escuela, el esparcimiento, el medio ambiente social y hasta el laboral, que son aspectos que posibilitan la existencia de un desarrollo integral y saludable del ser humano. Por eso la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que “la salud no sólo es la ausencia de enfermedad sino un estado de completo bienestar físico, mental y social”, que se crea en el marco de la vida cotidiana como resultado de los cuidados que uno se dispensa a sí mismo y de los entornos sociales, económicos, culturales y ambientales saludables.

Si bien son innegable los beneficios y el potencial del SG-SST para mejorar la seguridad y la salud en el trabajo, también existen numerosas dificultades, las cuales, si no se evitan, pueden conducir rápidamente a que el ejercicio fracase. La utilidad del SG-SST se ha cuestionado en varios estudios sobre el tema, y se han subrayado una serie de problemas potencialmente graves, tales como:

■ La necesidad de controlar atentamente la producción de los documentos y registros para evitar que fracase el sistema debido a un exceso de trámites administrativos. Cabe el riesgo de que el factor humano deje de ser fácilmente el centro de atención si se pone más énfasis en los requisitos administrativos de un SG-SST que en el cuidado y la protección de las personas.

■ Los desequilibrios entre los procesos de gestión (calidad, SST, medio ambiente) deben evitarse para impedir que la atención deje de centrarse en los requisitos y las desigualdades en los que se focaliza. La falta de una planificación cuidadosa y de una comunicación clara antes de la introducción de un programa del SG-SST puede dar lugar a que el cambio provoque sospechas y a que se observe una resistencia al mismo.

■ Por lo general, el SG-SST pone más énfasis en la seguridad que en la salud, lo que conlleva el riesgo de que se pase por alto la aparición de las enfermedades laborales. La vigilancia en el trabajo de la salud de los trabajadores debe incorporarse en el sistema como una herramienta importante y eficaz para vigilar la salud de los trabajadores a largo plazo. Los servicios de salud en el trabajo, tal como se definen en el Convenio sobre los servicios de salud en el trabajo, 1985 (núm. 161), de la OIT, y en la Recomendación que le acompaña (núm. 171) deben formar parte integrante del SG-SST.

■ Dependiendo del tamaño de la organización, los recursos necesarios para establecer un SG-SST pueden ser considerables y deberían ser objeto de una evaluación realista de los costos en términos de tiempo de implantación, competencias profesionales y recursos humanos necesarios para instalar y aplicar el sistema. Esto reviste particular importancia cuando el trabajo se subcontrata. De tal suerte que debemos poner mucho cuidado para evitar que estas dificultades se nos conviertan en reales obstáculos a la hora de implementar el sistema de gestión.

Por otro lado, al analizar las cifras de la accidentalidad en Colombia, se observa que esta va en aumento, tal como lo demuestra el Ministerio de trabajo al señala que las razones de ese aumento en la accidentalidad son múltiples, pero que se destaca el mayor conocimiento del concepto de accidente de trabajo, y por lo tanto una mayor reclamación frente a los mismos, lo cual es positivo desde el punto de vista de que nos acercamos a las verdaderas cifras de accidentalidad en el sistema. También es importante tener en cuenta que por la alta rotación de los trabajadores el trabajo en prevención se hace más difícil, y finalmente, hay que llamar la atención respecto a que todavía los temas de seguridad y salud en el trabajo se encuentran en un segundo plano en muchas de las empresas y entidades tanto públicas como privadas en el país, siendo el trabajo en prevención deficiente, lo cual se refleja en las cifras de accidentalidad. La accidentalidad en el país se ha disparado, quintuplicándose en los últimos veinte  (20) años, pasando de 100 mil a más de 500 mil accidentes al año, accidentes ocurridos mayoritariamente en la minería, en el transporte, en la agricultura y en la construcción.

Por otro lado, las cifras de las enfermedades laborales reportadas en Colombia nos muestran cómo la tendencia en el último quinquenio ha venido aumentando. Se debe señalar que este es uno de los temas críticos del sistema de seguridad social, debido a que la identificación de estas patologías laborales la deben realizar los médicos generales de las instituciones prestadoras de servicios de salud (IPS), y reconocido por el Ministerio de Salud y Protección Social, dichos médicos no cuentan con la formación académica suficiente para realizarlo.

Por su parte, los trabajadores desconocen el tema de la enfermedad laboral. De tal suerte que estas dos razones hacen que casos que deben ser diagnosticados como profesionales sean calificados como enfermedades comunes. De aquí surge la imperiosa necesidad de realizar acciones de sensibilización y capacitación para ampliar los conocimientos de los médicos generales de las IPS y a los trabajadores en general, sobre la sintomatología y diagnóstico de las enfermedades laborales.

Del mismo modo es bueno anotar que en el informe sobre enfermedad laboral en Colombia elaborado por la Dirección General de Riesgos Laborales del Ministerio, los diagnósticos más informados fueron el síndrome del conducto carpiano, el lumbago y la sordera neurosensorial.

Sobre el número de accidentes mortales, la tendencia también es hacia el aumento, donde hoy ocurren más de dos (2) muertes diarias por accidentes de trabajo, cuando hace veinte (20) años ocurrían en promedio un (1) muerto por día.

Para que la accidentalidad laboral en Colombia no siga creciendo, no basta la observación pasiva de la normatividad obligatoria existente, sino que se requiere un mayor control y vigilancia por parte del Ministerio del Trabajo en todos los entes territoriales, que con el apoyo y el aporte de los miembros de los comités seccionales y locales de seguridad y salud en el trabajo se organicen cronogramas de visitas a todas las empresas y entidades tanto públicas como privadas para que de verdad se implementen los sistemas de seguridad y salud en el trabajo y que las empresas y los patrones que incumplan la ley sean amonestados, multados y se les suspendan las labores y hasta el cierre de las empresas y entidades, de persistir en el incumplimiento, como lo señalan las normas vigentes en esta materia.

Por último, de manera formal, le solicitamos a la nueva Ministra del Trabajo que reglamente otra vez la suspendida circular 02 del 2002, a través de la cual se obliga a los empresarios a nombrar en la planta de personal a técnicos, profesionales y/o especialistas en seguridad y salud en el trabajo, si de verdad se quieren implementar los Sistemas de Seguridad y Salud en todas las empresas y entidades del país y bajar los índices de accidentalidad y de enfermedades laborales, al igual que generar empleo calificado, que tanta falta le hace al país.

Igualmente se necesita el concurso activo de todos los integrantes del sistema General de Riesgos Laborales para encausar estrategias que logren impulsar de manera definitiva entre los trabajadores y empresarios colombianos el impulso de la cultura de la prevención y el manejo de estilos de vida y trabajo saludables, porque es muy importante que vigilemos y prevengamos los accidentes y las enfermedades laborales que más impacto tienen entre los trabajadores como el túnel del carpo, el lumbago y la sordera neurosensorial, que está afectando a los trabajadores, pero que no los está matando, como sí ocurre con las Enfermedades No Transmisibles que debe ser la prioridad de los temas de capacitación y prevención entre los trabajadores colombianos y del mundo entero.

No hay duda entonces que este es el cambio radical que debemos emprender desde ya y el debate que sobre el mismo debe librarse entre los prevencionistas, los profesionales y especialistas en seguridad y salud en el trabajo, entre los empresarios y funcionarios del Ministerio del Trabajo y las ARL, para darle un vuelco a esos programas de capacitación y entrenamiento entre los trabajadores para evitar la accidentalidad y la muerte de los trabajadores por las enfermedades no transmisibles, que son las enfermedades conexas con la obesidad y el sobrepeso, empezando por promover y aplicar en las empresas las llamadas pausas activas, donde se privilegien los ejercicios físicos de manera permanente.

Al respecto ya hay un número de profesionales y especialistas en seguridad y salud en el trabajo que venimos desde hace más de 2 años trabajando en este tema y estamos de acuerdo con lo que señala el Doctor Leonardo Guzmán Hincapié en el sentido que a los profesionales, técnicos y especialistas en seguridad y salud en el trabajo hay que capacitarlos en los temas de salud pública, porque con el cambio que ha surgido en el perfil epidemiológico mundial con la Pandemia de la obesidad y sus enfermedades conexas, la capacitación que hoy se debe desarrollar de manera prioritaria entre los trabajadores es la denominada Estrategia 4×4 de la Organización Mundial de la Salud, donde está clara la orientación y las actividades para combatir la obesidad y sus enfermedades conexas y no seguir distraídos en cómo combatir enfermedades y patologías que, repetimos, no están matando ni a los trabajadores colombianos ni a los del mundo entero.

Queda abierto el debate, pero mientras otros lo aceptan, lo siguen o se ponen de acuerdo, nosotros seguiremos promoviendo la prevención y el estilo de vida y trabajo saludable como el tema fundamental de la capacitación y el entrenamiento que necesitan los ciudadanos y los trabajadores colombianos y del mundo entero para derrotar la Pandemia del siglo XXI que está produciendo, óigase bien, el 70 % de las muertes en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

CONTENIDO /       

PRÓLOGO  

                                                      CAPÍTULO I                                                    

BREVE RESUMEN SOBRE LA HISTORIA DE LA SALUD EN COLOMBIA

CAPÍTULO II

RIESGOS LABORALES EN EL SECTOR DE LA SALUD   

CAPÍTULO III

ESTILO DE TRABAJO SALUDABLE

CAPÍTULO IV

IMPORTANCIA DE LA SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO

                                                  CAPÍTULO V                                                

LA CULTURA DE LA PREVENCIÓN

                                                              CAPÍTULO VI

EL MANEJO DE ESTILO DE VIDA SALUDABLE

                                                          CAPÍTULO VII

EL PAPEL DE LA EDUCACIÓN EN LA PROMOCIÓN DE LA CULTURA DE LA PREVENCIÓN Y EL MANEJO DE ESTILO DE VIDA SALUDABLE

 

EL AUTOR 

 


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